*Fin del sueño*
*Narra Gemma*
Sonó el despertador. Las 5 y media de la mañana. No me
quería despertar de aquel sueño. Parecía tan… real.
Me levanté de la cama y me fui a duchar. Cuando salí de la
ducha me puse los auriculares y pulse mi lista de reproducción. Tenía una en la
que solo había canciones de One Direction. Sonaba “Little Things”.
Me vestí, me peine y me maquille un poco y salí corriendo a
la cocina. Me preparé unas tostadas a toda prisa y me las comí. Las 7 menos
cuarto, como no me de prisa no llego.
Yo – Mamá, Papá, ya estáis listos ¿?
Mamá – Sí cariño.
Yo – Vayan bajando ustedes al garaje que yo me voy a ir a
despedir de Héctor y les espero en la calle.
Mi padre cogió las maletas y las llevó al coche.
Me dirigí a la habitación de mi hermano.
Héctor – Adiós hermanita. Pásatelo bien, disfruta y tráeme
algo bonito eh...hahahahaha. Ah y ten mucho cuidadito con os ingleses que últimamente
están muy sueltos vale ¿?.
Yo – Si, tranquilo lo tendré. Recuerda, nunca digas adiós
sino hasta luego o hasta pronto. Te quiero y te echaré de menos que lo sepas
hermanito.
Me dio un abrazo y me susurró.
Héctor – Yo también te quiero y te echaré de menos mi
pequeña.
Me fui. Mis padres me estaban esperando. No sé cómo pero en
30 minutos como muy tarde teníamos que llegar al aeropuerto.
Llegamos, todavía quedaban 5 minutos. Fracturé y me despedí
de mis padres. Fui al starbuck y me pedí un capuccino para llevar.
Mientras me dirigía la puerta de embarque me lo tomé.
Por fin entré en el avión. Mi viaje ya había comenzado.
Me puse los auriculares y seleccioné “irresistible”. Me
quedé dormida pensando en el sueño que había tenido anteriormente.
Me levanté. Sonaba “truly madly deeply”. Quedaban
15 minutos escasos para llegar a Madrid,
donde tenía que reunirme con los organizadores y profesores del intercambio.
Habíamos quedado a las 12 en la puerta de embarque del avión que me llevaría a
Inglaterra.
El avión aterrizó. Eran las 11 y media. Me daba tiempo de ir
a la puerta tranquilamente.
Cuando encontré el grupo donde iba, fui a hablar con los profesores
y demás. El avión salía a la 1 y media por lo que nos quedaba más de 1 hora
para dar una vuelta por el aeropuerto y conocer a nuestros compañeros.
Estaba hablando con un chico, un tal Néstor. Era muy guapo. Tenía
el pelo algo largo y ondulado, castaño. Pero lo que más me llamaba la atención hacia
él eran sus preciosos ojos. Azules verdosos.
Me estaba contando con quien le había tocado quedarse
durante el viaje cuando alguien me tocó por detrás. Me di la vuelta y no
me podía creer quien estaba allí…
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