domingo, 27 de octubre de 2013

Capítulo 28 - "Susurros"

Durante el trayecto no dejamos de hablar, reír, abrazarnos.... besarnos... en verdad se me hiso corto, ojala hubiera durado más. Llegamos al aeropuerto nos bajamos y había un coche esperándonos. Liam se acerco y verifico. Que era el nuestro. Nos subimos en él, teníamos chofer. 
Chofer - S donde deseáis ir?
Liam - Podría llevarnos al hotel por favor?
Chofer - Si claro.
Arranco y me apoye en el hombro de Liam. Sin darme cuenta me quede dormida.
Liam – Gemma, ya hemos llegado. - me susurró.
Poco a poco me fui incorporando. Era precioso el hotel al que me había llevado Liam.
Salimos y un botones cogió nuestras maletas y las introdujo en un carrito especial para eso y dijo q las subiría a nuestra habitación.
Liam - Bueno, entremos?
Yo - Sí, claro
Liam entrelazo su mano con la mía y entramos al hotel. Era realmente precioso, al entrar, un gran recibidor pintado de verde con sillones tapizados en rojo, a la derecha una gran recepción, todo parecía muy lujoso. Nos acercamos al recepcionista.
Él la verdad estaba bastaste ajetreado, nos acercamos y pedimos la llave de nuestra habitación, 298.... mmmm... menuda casualidad el cumpleaños de Liam...
Buenos, salí de mis pensamientos y nos subimos al ascensor, llegamos a la 5 planta, la nuestra, la última del hotel. Llegamos a la puerta y entramos. A la derecha, una cocina y a la izquierda, un gran salón, al lado del salón asomaba una puerta, era la habitación, una cama de matrimonio, las paredes verde pastel, n pequeño tocador, y una gran ventana de la cual se veía todo Paris. En la habitación estaba el baño, una bañera, un jacuzzi, una ducha, el inodoro y el lavamanos. 
Liam - Bueno que te apetece hacer? 
Yo - La verdad, no lo sé, que hora es? 
Liam - Aquí la 1 y media
Yo - Bueno, que te parece si pedimos algo de comer y mientras lo pensamos?
Liam - Vale, es buena idea, creo que en la cocina hay una carta. -se dirigió a esta y efectivamente, allí se hallaba una carta.
Volvió con ella en la mano mientras yo me acomodaba en el sofá.
Se sentó a mi lado y miramos la carta. 
Yo - Yo quiero... mmm... una ensalada cesar y un refresco de naranja y tú?
Liam - Pues yo...una ensalada del chef, es que no quiero comer muy pesado para después.
Yo - Vale, pero que pasa después?
Liam - Bueno, había pensado en ir a un restaurante que está a dos calles de aquí que la verdad, por lo que me han dicho, está muy bien.
Yo - Vale, me parece bien.
Liam - Y después iremos a dar una vuelta por la ciudad e iremos a la Torre Eiffel, claro, si no nos perdemos.
Yo - Vale, bueno q tal si pedimos la comida? 
Liam - Vale, a ver... -dijo mientras ojeaba un listín telefónico que estaba al lado del un teléfono. Encontró el número y pidió lo que ya habíamos decidido que comeríamos.
Yo - Bueno, me voy a bañar. 
Antes de salir del salón, me acerqué a él y después lentamente a su oído.
Yo - Liam James Payne, te amo.
Me retiré de encima de él y le besé, me cogió y me tumbó mientras no parábamos de besarnos. Paró y se acerco a mi oído
Liam - Gemma, te amo mucho más de lo q piensas. Lo eres todo para mi,  estos días, espero poder demostrártelo, y si no, espero poder hacerlo a lo largo de mi vida. 
Yo - Liam, no tengas prisa por demostrarme nada, a mi no tienes nada aquel demostrarme, yo sé que me quieres, pero no quiero que eso signifique para ti una carga, eso es lo q menos desearía ser para ti, una carga.
Liam- Tranquila, nunca lo serás y tengo la necesidad de demostrártelo cuanto antes porque tengo miedo a perderte
Yo - Tranquilo, eso de perderme nunca pasara, pase lo que pase siempre estaré contigo, da igual si es en malos o buenos momentos, peleas, malos humores, siempre, recuerda, siempre estaré a tu lado porque tú eres mi oxigeno, tu eres la letra en mi canción, mis acordes, mi composición, mi todo. 
Nos volvimos a besar. Parecía que no iba haber un mañana. Estaba con su torso desnudo, la verdad, no sé cuando se había quitado la camisa. Es perfecto, no os podíamos despegar, nuestros labios parecían estar pegados. Tocaron la puerta, supongo q seria la camarera. Liam se puso la camisa, que oportuna la chica... abrió la puerta y entro una chica rubia, con el atuendo del hotel. Nos dejó en carro con la comida y se fue. 
Yo - Que oportuna...
Liam - La verdad es que si... bueno vamos a comer así tenemos más tiempo después.
Me acerqué a la mesa y colocamos los platos. Nos sentamos uno frente al otro. Comenzamos a comer. Era la primera vez que mientras comíamos no hablábamos. Cada uno se hallaba en sus pensamientos. Yo, en los míos, intentando saber o decidir cuál era el siguiente pasa en nuestra relación. Para mí esto estaba siendo muy importante, y por que parece también lo es para él, pero en algo estamos de acuerdo, él tiene miedo de perderme y yo, de perderlo a él. Yo nunca me quiero separar de él, y sé que no voy a conocer a alguien que me trate mejor, o que me quiera más, porque sé que eso es imposible, pero a la vez tengo miedo de que se enamore de otra persona o simplemente que vuelva a sentir algo por alguien del pasado… de verdad, lo amo.
Liam me sacó de mis pensamientos, los cuales, probablemente sin él saberlo, estaban dedicados a Payne.
Liam – Bueno y… en qué pensabas?
Yo – En tonterías, tonterías que no quiero que sean reales.
Liam – Bueno, y que tonterías son esa, cuéntamelas.
Yo – De verdad quieres escucharlas. Te parecerán cosas infantiles.
Liam – De verdad, por muy infantil que sea lo que me digas, quiero que sepas que nunca te juzgaré por eso.
Yo – Bueno, pues pensaba en nosotros. – Liam me miró con cara de sorprendido – Pensaba en que nunca quiero que te alejes de mí, pero que tengo miedo.
Liam – Miedo, miedo de qué?
Yo – Pues de lo de siempre de perderte.
Liam – Gemma, eso nunca pasará, ahora deja de pensar en eso y disfruta del día, piensa en que estamos solos, tú y yo, en Paris, la cuidad del Amor… Disfrutaremos como nunca, te lo prometo, quiero que hoy sea un día para recordar, de esos, que por mucho tiempo que pasa, siempre lo recodaremos, cada detalle, cada movimiento, será inolvidable.
Le miré fijamente a los ojos, a sus preciosos ojos marrones, pude ver como se clavaban en mí, como la primera vez.
Asentí y terminamos comer.
Yo – Bueno, recogemos esto y me doy una ducha.
Liam – Vete tú a la ducha, yo lo recojo.
Me acerqué a él y le di un suave beso en la mejilla.
Fui a la habitación, miré el reloj, las 3 de la tarde. Me acerqué a la maleta  y cogí un pitillo vaquero, una camisa blanca con dibujos de pequeñas flores y unas cholas para estar por la suite.
Me dirigí a la ducha. Tardé como 20 minutos, se estaba tan bien. Salí y me enrollé en una toalla. Salí del baño con el objetivo de saber donde estaba Liam. Fui a la habitación y no estaba. Me vestí y salí al salón, allí estaba, dormido en el sillón, como un pequeño angelito. Me acerqué a su oreja y le susurré…




sábado, 17 de agosto de 2013

Capítulo 27 - " Qué te apetece hacer hoy¿?"

*Narra Harry*
Eran las 6 y media. Salimos del nando’s y nos acercamos al Starbucks a tomarnos el postre.
Yo – Bueno, que queréis¿?
Liza – Yo un frappuccino de chocolate.
Miri – Yo igual.
Harry – Niall, tu¿? Niall¿? Niall… donde estas?
Donde estaba Niall¿? Hace un segundo estaba con Miranda hablando.
Yo – Miranda, te dijo a donde iba¿?
Miri – Sí, me dijo que ahora venia, que tenía que ir a comprar algo que se le había olvidado.
Yo – Vale pues le compraré un capuccino.
La dependienta se me acercó en la barra.
Dependienta – Buenas tardes, que desea¿?
Yo – Hola, pues dos frapuccinos de chocolate medianos y dos capuccinos.
Dependienta – Para tomar aquí o para llevar¿?
Yo - Para llevar.
La dependienta se fue. Esperamos a que los sirvieran y Niall llegó antes de que nos los dieran.
Yo – Te pedí y un capuccino, tío dónde estabas¿?
Niall – Tenía que ir a comprar una cosilla.
Yo - Que comprastes¿?
Niall -Un colgante.
Yo – Un colgante¿?
Niall - Sí, es para Miri, pero no sé cuando dárselo.
Yo - Que tal esta noche¿?
Niall – No, mañana intentaré quedar con ella y se lo doy, en plan cita…
Yo – Sí, me parece buena idea…
Miré a Liza, estaba preciosa. Estaba hablando con Miranda. Niall por lo que parece… está enchochadísimo con Miranda… espero que todo salga bien…
*Sueño Yo*
Me desperté, estaba apoyada en su pecho desnudo. poco a poco abrí mis ojos y levanté la cabeza para ver su cara…
Liam – Buenos días dormilona.
Yo – Buenos días.
Me besó, ojalá todos los días pudiera despertar así, con él. Liam me gusta, no, me gusta no, estoy enchochada¿?,no, eso tampoco... Liam… Liam es la persona con la que espero estar toda mi vida, con el que pasar los buenos y los malos momentos, las tristezas y las alegrías… con la que compartir todo en esta vida…no, no me gusta ni nada por el estilo… estoy enamorada, sí, enamorada…palabras mayores…puede, pero es lo que siento…sin él mi mundo no sería igual, mis alegrías… solo serían penas, me sentiría sola, como… como antes de que estar con él no… como antes de conocerlo…cuando no sabía que existía…él iluminó mi vida… mi propósito cual fue, pues muy sencillo… estar con él, costase lo que costase. Esto es lo que siento, lo que siento al estar enamorada… de la persona indicada.
Liam – Que te apetece hacer hoy¿?
Yo – Mmm… no sé. Que te apetece hacer a ti¿?
Liam – No se…ya, lo tengo.. me vas a decir que es una locura pero… te gustaría venir conmigo a Paris¿?
Yo – Paris¿?
Liam – Sí, Paris. Siempre quise ir con la persona indicada… una cita, todo el día, solo tú y yo.
Yo – Vale, pero sí, es un poco locura… cuando nos iríamos¿?
Liam – hago una llamada y te digo. Te quiero.
Me besó y se levantó de la cama, cogió el teléfono y marcó el número de alguien.
Liam está como una cabra… está preocupándose muchísimo por mí, esta todo el día pendiente, eso me gusta. De verdad le importo y ahora lo sé bien. Esta noche presiento que será muy especial. Nunca he estado en París y… menos he viajado con alguien como él.
Volvió de hablar por teléfono…
Liam – Ya está, en una hora tenemos que ir al aeropuerto.
Yo – Vale, nos duchamos, desayunamos, coges algo de ropa, vamos a mi casa cojo algo y vamos directo, nos dará tiempo¿?
Liam – claro que lo hará, si no, no pasa nada porque lleguemos algo tarde, vamos en nuestro avión privado.
Yo – Perdona, QUÉ¿?
Liam – Que vamos en nuestro avión privado, es el de la banda, anoche hablé con los chicos y dijeron que no les importaba que lo usara
Yo – Esto es una locura…
Liam – Sí, lo sé, pero en una situación como esta, nunca había estado y la verdad es que habría que estar loco, loco de amor para hacer todo lo que hacemos.
Yo – Sí, la verdad es que sí, bueno, me voy a duchar, te vienes¿?
Liam – Lo dices enserio.
Yo – Sí, por qué no lo iba a hacer¿?
Liam – Gemma, mejor que te duches tú, tranquila y mientras yo preparo las cosas.
Yo – Vale, no tardo.
Me metí en la ducha, me duché, salí y me puse una camisa y un pantalón que tenía en su casa.
Salí del baño y él se metió. Vi que encima de la cama tenía una camisa de cuadros, parecía muy elegante, tendría que ponerme guapa esta noche.
Bajé a preparar el desayuno, nadie estaba despierto, no tengo ni la menor idea de la hora  a la que habrán llegado anoche… están como las maracas…
Preparé un par de tostadas, unos cafés y los coloqué en la mesa para cuando viniera Liam.
Liam vino vestido con un pantalón vaquero, sus inseparables all star blancas, y una camisa blanca con las mangas y el cuello rojo, me encanta esa camisa, le queda tan bien…
Desayunamos, dejamos una nota en la nevera.
“Chicos, nos hemos ido a París, volveremos mañana por la tarde. Cuidadito con lo que hacéis, os queremos.
Liam y Gemma”
Bajamos al garaje, nos subimos al coche y nos pusimos rumbo a mi casa. Pusimos la radio y estaba sonando Under de Alex Hepburn. Me encanta esa canción, es perfecta para una ruptura… comencé a cantarla, después sonó Tonight i’m getting over you, me motivé y como una loca empecé a cantarla, Liam no paraba de reír, parecía que le iba a dar algo.
Por fin llegamos a mi casa, me cambié, cogí un par de pitillos, unos tacones, unas camisas, unos abrigos, unos vestidos y todo lo demás. Bajamos y nos dimos cuenta de que quedaba unos 10 minutos para que él avión saliera.
Montamos en el coche, nos dimos la mano y emprendimos la marcha hacia nuestro nuevo destino. Llegamos 5 minutos tarde, pero no nos dijeron nada. Nos montamos en el avión, me senté junto a Liam. Me recosté en él y comenzamos a hablar. El avión despegó…

Aquí empezaba un día más que inolvidable…

martes, 23 de julio de 2013

Capítulo 26 - "Donde esta Gemma¿?"

No puede ser verdad. Que hacía ahí sentados Liam, Niall y Harry¿? Por qué se habían sentado con nosotras¿?
Estaba muy desconcertada.
Liam – Tu eres Gemma verdad¿?
Yo – Sí, como lo sabes¿?
Liam – Louis nos enseño una foto de las tres antes de venir. Nos comentó que el otro día en el super se encontró con un antiguo compañero de instituto, que antes eran grandes amigos, y este le llamó hoy, pidiéndole un favor, y nosotros aceptamos el quedar con ustedes, y la verdad es que menos mal que lo hicimos.
Miri – Por qué¿?
Niall – Porque si no, no hubiera conocido a una chica tan guapa como tú en mi vida.
Miri – Gracias. – dijo Miri más roja que un tomate.
Harry – Bueno y que hacéis aquí¿? De donde sois¿?
Liza – Pues somos de Gran Canaria. Sabéis donde está¿?
Niall – Creo que sí. En España no¿? En el Atlántico.
Yo – Sí. Y bueno, pues yo estaba de intercambio una semana, pero al final me quedo si me admiten a estudiar aquí, y ellas también se quedan.
Liam – Bueno y… tenéis en mente qué vais a hacer hoy¿?
Liza – Pensamos en ir a alguna discoteca, alguien necesita despejar la mente.
Harry – Sé de una que os encantará. Os importa si vamos con ustedes¿?
Miri – No, claro, vénganse. Como lo hacemos nos vemos allí¿?
Niall – Bueno, yo estaba pensando en que si no os importaba, os llevábamos nosotros.
Yo – Sí, porque no. Me disculpáis, tengo que ir al baño.
Salí corriendo al baño. Necesitaba llorar. Justo antes de salir, cogí mi bolso.
En realidad no tenía que ir al baño, necesitaba estar sola, yo y mi música. Necesitaba llorar más que nunca. Salí del nando’s sin que me vieran y salí corriendo a la parada de taxis, cogí uno y me fui a casa. Llegué me mentí en la cama, me puse los auriculares y no paré de escuchar canciones tristes. Probablemente estaría cometiendo el peor error de toda mi vida. Yo, comiendo con mi amor platónico, del que llevo enamorada muchos años, y no hago otra cosa que correr y huir por la necesidad de estar sola y llorar sin que nadie me vea.
Poco a poco, me fui quedando dormida al ritmo de la música…
*Narra Liam*
Me estaba empezando a preocupar. Gemma ya llevaba mucho tiempo en el baño. Parecía que el tiempo no pasaba para los chicos, ellos no paraban de hablar entre ellos, con Liza y Miranda, pero yo… yo estaba demasiado preocupado como para establecer conversación. Donde estaría Gemma¿?
Yo – Ahora vengo, voy al baño.
Fui al de chicas, pero no había nadie. Donde esta Gemma¿? me preguntaba una y otra vez, era la única pregunta, frase que habitaba mi cabeza.
Volví a la mesa.
Yo – Chicos, me estoy empezando a mosquear, donde está Gemma?¿
Liza – Has mirado en el baño¿?
Yo – Sí.
Miri – Seguramente se habrá ido a casa.
Yo – Así, sin avisar¿?
Liza – Liam, ella lo está pasando muy mal. Necesita sentar la cabeza y olvidarse de lo que ese tío le hizo.
Miri – Un respetito eh… que el subnormal ese es my hermano.
Liza – Si la única que lo ha insultado aquí eres tú.
Miri – Claro, yo soy la única que puedo hacerlo.
Yo – Bueno, perdonad, pero me podríais decir donde está vuestra casa¿?
Miri – Espera, ahora vamos todos.
Yo – No creo que os queráis ir de verdad. Lo estáis pasando bien no¿?
Afirmaron todos con la cabeza.
Yo – Pues ya está, yo me voy, necesito saber dónde está.
Yo me estaba levantando, estaba a punto de marcharme cuando Liza me llamó.
Liza – Liam, espera. Tenemos que decirte donde es no¿?
Yo – Sí, claro.
Me explicaron el cómo llegar, Liza me dejó sus llaves. Salí casi corriendo del restaurante. Cogí el coche y salí escopeteado. Los chicos después irían en el coche de Miri.
Llegué a la puerta de la casa. Abrí la puerta y comencé a llamar a Gemma.
Yo – Gemma!! Gemma!! Dónde estás¿?
No escuchaba nada. Seguí gritando, me estaba poniendo de los más histérico posible.
Yo – Gemma!! Dónde estás¿?
Empecé a buscar habitación por habitación.
Llegué al salón y no la encontré. Vi unas escaleras, las subí y allí estaba, tumbada en la cama acurrucada en la almohada y llorando.  Me acerqué y se asustó.
Yo – Eh, tranquila. Como estás¿? Estaba preocupado.
Me senté al filo de la cama, mirando hacia ella.
Gemma – Como has entrado. Donde están las chicas¿?
Yo – Se han quedado allí, Liza me dio la llave. Estaba muy preocupado.
Desapareciste así, sin más…
Fui interrumpido por un mensaje. Miré el móvil.
#Mensaje Harry#
Liam, como está Gemma¿? Todo bien¿?
Le respondí.
#Mensaje yo#
Sí, todo bien. No se preocupen, estaba en casa. Pásenlo bien.
Yo – Era Harry, estaban preocupados.
Gemma – Ah, vale.
Se volvió a tumbar en la cama y comenzó a llorar de nuevo.
No la podía ver así. No sé por qué, pero la verdad, lo estaba pasando fatal. Como pille al Robert ese, se las va a ver conmigo.
Yo – Hey, - dije con suavidad mientras me acercaba a ella. Me levanté, di la vuelta a la cama y me puse de cuclillas enfrente de ella. – dime, que es lo que pasa. Desahógate.
Se sentó en la cama.
Gemma – No, no quiero que pienses que yo soy así. No quiero que me conozcas ni hablemos en este estado.
Yo – Venga. Puedes confiar en mí.
Gemma – Lo sé, pero…No quiero que te pienses que yo soy así.
Yo – Como que así¿??
Gemma – Sí, así. La típica que va llorando por las esquinas. Es que hoy me ha pasado algo que nunca pensé que me podrían llegar a hacer. Y No pienso tolerar que un chico como tú se quede aquí soportando a alguien como yo.
Yo – Mira, yo soy el que quiero estar aquí. Quiero ayudarte, en lo que sea, quiero que sepas que voy a estar aquí siempre, para lo que necesites.
Gemma – Gracias, de verdad.
Yo - de nada.
Se levantó de la cama y me dio un gran abrazo. Nuestro primer abrazo…
Una tontería para muchos, un gran avance para otros.
Yo – Bueno, venga cuéntame.
Me contó todo lo que había pasado con Robert. Ese tío es lo peor. Enserio cuando sepa quién es, se va a enterar de lo que vale un peine…
No paraba de llorar y yo cada dos por tres, le daba un abrazo, se tranquilizaba y podía seguir contando.
Cuando terminó, no supe que hacer, ella no paraba de llorar, y decidí darle un beso en la frente. Se tranquilizó y le abracé.
Yo – Bueno, duerme un poco que esta noche habrá que mover el esqueleto.
Gemma – Gracias por haberme escuchado.
Yo – Enserio, de nada.
Se volvió a tumbar en la cama, le tapé con el edredón y me dispuse a bajar las escaleras.
Gemma – No, espera no te vayas. Túmbate aquí conmigo.
Le hice caso. Me tumbé con ella. Se apoyó en mi pecho, pasé mi mano por detrás de su cabeza, la apoyé en su hombro y la apreté contra mí.
Gemma – Gracias. La verdad es que contigo, me siento segura.
Yo – Y yo.
Empecé a cantar Moments, primero para mis adentros, y después muy bajito, parecía un susurró. Poco a poco Gemma se fue quedando dormida. Notaba como mi voz poco a poco se apagaba. No era la única que lo hacía, si no que mis ojos también.
La última imagen que recuerdo es la de Gemma dormida en mi pecho como un pequeño ángel.

sábado, 20 de julio de 2013

Capítulo 25 - "Te Odio"

*Narra Robert*
La casa no estaba muy lejos, a unos 15 minutos. Llegamos y aparcamos en el garaje.
La echaba de menos, pero me acababa de fastidiar la “reconquista”. Por el camino Gemma les iba contando a las chicas como se lo había pasado en el tiempo que llevaba allí, lo mucho que las había echado de menos…
En realidad era bastante amplia la plaza de garaje. Tenían 4 plazas para los coches y 2 para motos. Nos bajamos y subimos las cosas en el ascensor. El edificio tenía unas 2 plantas más el ático. Por lo que comentó Miri, el ático era como dos de los pisos. Entramos  y vi unas latas de pinturas en una sala, supuse que sería el salón, cuatro sillones, una tele bastante grande, la terraza, no sé porqué, pero algo me decía que lo era.
Liza – Mirad, aquí, –señalando a la primera habitación a la derecha- está la cocina, tras la barra americana está el comedor.
Miri – En esta habitación, -señalando la siguiente pero a la izquierda- está mi habitación. La siguiente es la de Liza, y allí –señalando a otras dos – hay otras, pero no hay más que nuestras maletas hasta que consigamos compañeras de piso.
Al fondo de un ancho pasillo el salón que yo antes había divisado.
*Narro Yo*
Yo – Bueno, y cuál es mi habitación?
Liza – Habíamos pensado, que si quieres la habitación del ático, en la planta alta, es toda tuya
Yo  - Por donde se sube¿? –dije histérica– Hay como os quiero –les dí un abrazo y un beso a cada una.
Miri – Es por aquí –dijo señalando unas escaleras al fondo del salón, al lado de la puerta de la terraza.
Liza - Ah, respecto a los baños hay uno en cada habitación.
Yo – Vale, gracias.
Subí corriendo, una cama de matrimonio, las paredes pintadas de verde lima, y encima de la cama, una ventana por la que mirar a las estrellas, pero al lado de la cama, entre la mesilla y el ropero, se encontraba un escritorio. En la otra parte de la habitación había una ventana, donde la en la parte baja te podías meter, era circular.
Empecé a colocar todo.
*Narra Robert*
Mi hermana y Liza no paraban de decirme que no me acercara mucho a Gemma, que no querían que yo le hiciera daño. La verdad, estoy un poco harto ya, siempre lo mismo, no entiendo porqué no confían en mí. Sé que le he llegado a hacer mucho daño, pero no quiero que pase lo mismo, y supongo que ellas tampoco lo quieren así.
Yo – Por favor, dejadme intentarlo. Os prometo que esta vez será diferente.
Miri – Robert, te lo digo en serio, como hagas algo te mato.
Yo – Vale, esta noche me gustaría salir con ella, en plan cita. Iremos a cenar y después a la discoteca, os venís a la discoteca¿?
Liza – A mi me parece buena idea.
Miri – Y a mí, pero ya sabes eh…
Yo – Que sí pesáaaa… Ahora vengo.
Subí las escaleras que daban a la habitación de Gemma. Subí silenciosamente. No quería que se enterara. Cuando llegué estaba de espaldas, mirando a la cama. Me acerqué a ella, le tapé los ojos, le di la vuelta. Me miraba a los ojos. Sus ojos color miel… no me pude resistir. La besé. Poco a poco nos íbamos tumbando en la cama. Le quité la camisa, ella me la quitó a mí. Poco a poco fui bajando por su cuello, su pecho, su ombligo…volví a subir. La volvía besa. Me quité los pantalones. Llevaba mucho esperando esto, hacerlo con ella. No era la primera vez. La primera fue con Marie mientras estaba con Gemma, pero ella eso no lo sabe y nunca se lo diré. Le volví a besar.
Yo – Marie, te quiero.
Gemma – Perdona, que acabas de decir¿? –dijo escapándose de la cama, levantándose.
Mierda, la acabo de cagar y bien…
Yo – Que te quiero.
Gemma -  Quien es Marie¿?
Le explique todo, incluso que le había puesto los cuernos con ella. No paraba de llorar. Se fue corriendo al baño y se encerró.
Qué coño he hecho¿? Les prometí que no le haría daño y a la primera de cambio ya la voy cagando así…
Yo – Gemma, abre por favor.
Gemma – No, vete. Te odio.
Le hice caso, me fui de su habitación. Bajé y le dije a las chicas que ya la había fastidiado, que lo había arruinado todo. Tenía la necesidad de irme, de irme y estar solo. Pensar el cómo pedirle perdón. Yo la quiero y quiero estar con ella, pero ella ya no querrá estar conmigo, y seguramente, no me querrá ni ver.
Salí de la casa, cogí el coche y me fui a mi casa.
*Narro yo*
No me lo podía creer, como me había hecho esto¿? No era la primera vez que me hacia algo parecido. Justo a los 3 meses de estar juntos, me había puestos los cuernos con una tal Marie, ya sé quién es la zorra esa… No le quiero volver a ver en la vida. Le he perdonado muchas cosas, y no pienso perdonarle esta.
Miranda y Liza tocaron en la puerta. Les abrí y me dieron un fuerte abrazo.
Les comenté lo que había pasado. Miri bajó y Liza se quedó conmigo hablando.
Liza  - Tía ahora tienes que tranquilizarte, respirar hondo y olvidarte de ese imbécil. Esta noche vamos a hacer una cosa. Tú te vienes con nosotras de fiesta.
Yo – Liza, no tengo ganas de salir enserio.
Liza – Me da igual lo que digas, no vas a pasarte aquí  todo el día comiéndote la cabeza. Ahora salimos a dar una vuelta, a comprarnos unos trajes bonitos, unos tacones, comemos fuera y después nos venimos, nos vestimos y nos vamos vale¿?
Yo – Vale, gracias. Te quiero.
Le abracé. La verdad es que no sé qué haría sin ella. Siempre está pendiente, siempre que lo necesito está ahí para apoyarme.
Escuché como Miri pegaba gritos abajo. Escuché como gritaba Robert y rompí a llorar. A los pocos minutos subió, me tranquilicé.
Miri – Bueno, en 30 minutos abajo en el salón, para irnos vale¿?
Yo  - Vale. Os quiero chicas.
Las dos - Y nosotras. Nos abrazamos las tres.
Me vestí, unos vaqueros, una camisa de cuadros rojos, blancos y azules y de bajo una camisa blanca, las all star blancas, un poquito de maquillaje, peinada y lista.
Bajé, todavía quedaban unos 15 minutos. Me senté a esperar a las chicas.
*Narra Robert*
Miranda me había echado una bronca impresionante. Conseguí que me dijera lo que iban a hacer hoy y le supliqué que a las 5 y media estuviera en el centro comercial que está entre su casa y la mía, que fuera al nando’s a comer a esa hora. Tenía una sorpresa para ellas.
Llamé a al chico con el que me encontré el otro día en el super.
*Llamada telefónica*
Alguien – Sí, dime Robert.
Yo – Louis, tienes que hacerme un favor.
Louis – Sí, dime.
Le conté lo que había pasado con Gemma.
Louis – Tío, eso no se hace.
 Yo – Ya, lo sé. Pero mira yo ya sé que ella es demasiado buena para mí, que yo no puedo estar con ella porque no soy el indicado y había pensado en que hablaras con Liam para que quedara con ella es que sé que ella esta locamente enamorada de él y como está soltero, pues pensé que a lo mejor no sé, podían quedar.
Louis – Sí, claro. Me parece buena idea.
Yo – Mira, ellas, mi hermana, Liza una de sus mejores amigas y Gemma a las 5 y media van a ir a comer al nando’s del centro comercial en el que nos encontramos, te parece bien si se encuentran allí, te paso una foto de ellas para que las encuentren¿?
Louis – Sí, vale. Pero para que no esté Liam solo, le digo a Niall y a Harry que vallan vale¿? Es que Zayn y yo tenemos un par de cosillas que hacer.
Yo – Vale, perfecto. Gracias, te debo una.
Louis - Nada, yo ahora le dijo a los chicos todo eso vale¿?
Yo – Vale, gracias. Adiós.
Louis – De nada, chao.
*Fin de la llamada*
*Narra Louis*
Vale, ya tengo cita para los enanos pero… yo bueno… sigo solo, pero pronto sé que encontraré a mi chica, a la mujer de mi vida. Pronto.
Fui al salón a decirles a los chicos lo de esta tarde, les pareció muy buena idea. Le enseñé la foto que Robert me acababa de mandar. Gemma era la del medio, Miranda estaba a la izquierda y Liza a la derecha, según de me dijo Robert.
A Liam le gustó Gemma, eso era lo principal, pero a Niall, Miranda le pareció muy atractiva, y a Harry Lo mismo Liza, pero… a mí Liza también me lo pareció…
*Narro yo*

Salimos de la casa y nos dirigimos al centro comercial. Nos compramos cada una un traje. Miranda una corto de palabra de honor de color azul eléctrico, era precioso. Liza uno sin mangas, de color rojo teja, con un apretado en la cintura. El mío era de color azul turquesa, con una sin mangas, pero en un brazo descubierto, sin tira, y con un recogido en la parte baja. Eran perfectos. Fuimos a comer, teníamos hambre, eran las 5 y 25 cuando entramos en nando’s nos sentamos. Y una camarera unió una mesa a la nuestra, nos quedamos extrañadas. A los pocos minutos unos chicos se acercaron a la mesa, nos pidieron permiso para sentarse, me sonaba muchísimo su voz, creo que sé quién era, pero no creí que pudiera estar ahí. Se sentaron casa uno al lado de una de nosotras. Estábamos muy raras, ellos iban con capuchas, como si se estuvieran escondiendo de alguien. Cuando se acomodaron, se quitaron las capuchas… no me lo podía creer…

viernes, 10 de mayo de 2013

Capítulo 24 - "Nos vamos¿?"


Fui a abrir y no me lo podía creer, que hacían allí¿?
*Narra Miri*
Escuché como alguien venía casi corriendo a abrir la puerta. Era Gemma.
En cuanto la vimos se abalanzó a abrazarnos.
Gemma – Pero, qué hacéis aquí¿?
Yo  – Venimos a salvarte de las garras de mi hermano.
Nos volvimos a abrazar las tres.
Pasamos dentro y fui corriendo hacia mi hermano. Le echaba mucho de menos. Llevaba bastante sin hablar con él. Él es un gran apoyo para mí. Sé que puedo contar con él pase lo que pase.
Nos sentamos en el sofá y estuvimos hablando.
Liza – Mmm, bueno, Gemma más te vale que vallas ya a recoger todas tus cosas, a partir de ahora te quedarás en nuestra casa.
Yo – Hemos alquilado un ático en el centro. Nos quedaremos aquí mínimo hasta final del verano. Mañana vamos a ir a presentar las matrículas a la universidad, y si nos admiten nos quedaremos aquí a estudiar, y tu como que yo me llamo Miranda también.
Gemma – A sus ordenes mi señoría, pero tengo que preguntar si me dejan estudiar aquí, y no solo eso sino que no sé donde estudiaré, no conozco esto y para colmo no tengo ni la menor idea cuando terminan los plazos de las matrículas.
Liza – No te preocupes, eso ya lo hemos mirado. La universidad está al lado de la de arte, a donde irá Miri, y no muy lejos de la mía. El plazo comienza esta semana y termina en 2 semanas, mañana aprovechamos que están más o menos cerca y nos informamos. El único problema es que están algo lejos, tendremos que sacarnos el carnet.
Gemma -  Gracias por haberos informado, ahora vengo, voy a llamar a mi madre.
Yo – Vale, no tardes.
*Narro Yo*
Fui a llamar a mi madre. Le pareció buena idea eso de estudiar biología aquí. Me dijo que echara la matrícula, y que si me cogían me quedaría. Estaba muy generosa, como regalo de fin de curso por llamarlo así, si entraba me regalaría una Vespa. No me lo creía, por fin me daban autonomía como para quedarme en Inglaterra, y no solo eso sino también comprarme una moto, estoy que flipo…
*Narra Liza*
Estábamos hablando con Robert mientras Gemma hablaba por teléfono. Le comentamos a Robert donde estaba la casa, él ahora nos ayudaría a llevar las cosas de Gemma, y de paso le enseñaríamos la casa. No se le veía muy ilusionado de que su querida… se viniera con nosotras. Supongo que se pensaba que estaría mucho más tiempo para disfrutar ellos solo, pero no siempre será así, y menos con él. Le ha hecho mucho daño, y aunque Gemma no lo sepa, Robert estuvo tonteando y demás con una chica de aquí, bueno, eso fue lo que me dijo Miri…
Fui a ver si Gemma ya había terminado. Llegué y ya había empezado a recoger las cosas.
*Narra Robert*
Miri – Robert, al final que fue lo que pasó con aquella¿?
Yo – Con quien – dije haciéndome el tonto aunque sabía perfectamente de quien hablaba, estaba hablando de Marie.
Marie es la verdadera razón por la que me vine. Gemma y yo no estábamos muy bien, y encontré el apoyo que necesitaba en Marie, una chica londinense que conocía de cuando yo era pequeño, pero después de irme a canarias, seguimos hablando. Bueno, en realidad nos conocimos porque estudiábamos juntos en el instituto, no vivíamos en Londres, pero ella el mismo año que yo me fui a las islas, ella se fue a Londres.
Nosotros quedábamos todos los días, pero todavía no éramos más que amigos, estaba dispuesto a decirle lo que siento, pero Miri me avisó de que Gemma iba a venir y…algo en mi interior renació. Sentí que tenía que volver con ella. Y  ahora Miri me lo impediría, como si no la conociera…
Miri – Robert… holaaaaa estas¿? Eeeeoooohh… - dijo moviendo las manos de un lugar a otro en mi cara.
Yo – Sí, dime – dije sobresaltado.
Miri – En qué pensabas¿?
Yo – No, en nada, tonterías.
Miri – Bueno, como ya te imaginas, no te voy a dejar a Gemma todo el día, en realidad paso de que le hagas daño, te conozco y sé que se lo harás.
Yo – Miri, no lo haré, te lo aseguro.
Volvieron Liza y Gemma.
Gemma – Si me dejan, me dijo mi madre que echara la solicitud y que si me aceptaban me dejarían ir a clases aquí, y me regalarán la Vespa, mi madre que la elija aquí y la compre, que ellos las pagan a sí que… yo ya tengo transporte…
Miri – No eres la única. – dijo agitando unas llaves.
Liza – Te lo tenías guardado zorrilla…
Yo – Qué¿? Espera… mi hermana con coche.. AY MAY… fuerte peligro…
Miri – Gracias, yo también te quiero…- le miré con mala gana.
Liza – Bueno nos vamos¿?
Yo – Vamos en mi coche, y así metemos las maletas, que como es grande caben perfectamente.
Miri – Sí, yo de todas maneras dejé el Mini en nuestro garaje.
Liza – Espera, que tenemos garaje¿?
Miri – Sí, y trastero, pero eso no te lo recomiendo.
Liza – Que pasa esta derruyéndose¿?
Miri – Que yo sepa no, pero está muy sucio.
Gemma – Guarrilla, eso en nada lo limpiamos.
Yo – Bueno, nos vamos o qué¿?
Todas – Sí pesado…
Bajamos al garaje y guardamos las maletas. Subimos al coche y nos dirigimos a la que sería  a partir de ahora y quién sabe hasta cuándo mi nueva casa.

viernes, 3 de mayo de 2013

Capítulo 23 - "Una peli¿?"


Robert – Bueno, a donde quieres que vallamos¿?
Yo – Robert, podemos ir a tu casa a dejar las maletas y después lo que tú quieras.
Robert – Vale, te apetecería ir a ver una peli después¿?
Yo – O pasamos por el videoclub y sacamos Batman la leyenda renace¿?
Robert – Vale, mejor pasamos por el centro comercial, la compramos y de paso compramos algo de comer¿?
Yo – Claro, yo la voy a coger y tu lo de comer.
Robert – Vale.     
Llegamos al centro comercial, no estaba muy lejos. Llegamos, nos bajamos y fuimos directamente al hipermercado. Yo fui a los DVDs y Robert a la comida. Encontré la sección pero no la peli. Pregunté a un dependiente, me dijo donde estaba, la cogí y fui a buscar a Robert.
Cuando lo encontré lo vi hablando con alguien, no sé quien era pero su voz y su espalda me sonaba. Cuando me acerqué después de estar un par de segundos pensando en quien era, el chico con el que hablaba ya se había marchado.
Me acerqué sigilosamente y le tapé los ojos.
Yo – Quien soy¿? – dije con una voz de pito.
Robert – Mmmm no sé, alguien a quien quiero¿?
Yo – No.
Robert – Entonces eres… mmm no sé… Miri¿?
Yo – No, encerio¿?
Robert – Gemma anda, quítame ya las manos de los ojos.
Se las quité y me besó.
Yo – Quien era¿?
Robert – Nada, un amigo que hacía mucho que no veía. Fuimos juntos al colegio y al instituto, éramos mejores amigos y ahora, apenas lo puedo ver, viaja mucho.
Yo – Ah, bueno, que has cogido¿?
Robert – A ver, cogí 2 pizzas, este paquete de papa, y una botella de Fanta naranja de las grandes, tal y como a ti te gustaba no¿?
Yo – Hay que bien me conoces. Vamos ya a la caja¿?
Robert – Sí, vamos.
Llegamos a la caja, había una vacía y nos fuimos a esa. Pagó la compra, la metimos en el coche y nos fuimos a su casa.
Aparcó cogió las bolsas, entramos al portal y subimos por las escaleras. En el segundo piso se paró frente a una puerta, cogió las llaves que tenía en su bolsillo y abrió.
En cuento abrías, había un hall, en la puerta más cercana estaba la cocina-comedor-salón. En el pasillo que seguía el hall estaba la habitación principal, un baño y un pequeño estudio (despacho).
Robert me llevó a la habitación principal.
Robert – Si quieres, deja las cosas aquí – dijo señalándome al armario. – yo dormiré en el sofá durante el tiempo que te quedes aquí.
Yo – No, no consentiré que duermas en el sofá en tu propia casa. Yo dormiré en el sofá.
Robert – No, enserio, duerme tu en la cama.
Yo -  No, dormiremos los dos en la cama. Que durmamos juntos no quiere decir que hagamos nada raro.
Robert – Vale, bueno voy a hacer las pizzas y preparar todo.
Robert se fue, yo me quedé en su habitación. Saqué lo básico, un par de camisas, uno pantalones…
Cuando terminé fui a la cocina. Las pizzas estaban en el horno, las papas ya las había puesto en un cuenco y había sacado dos vasos y la Fanta.
Lo puso todo en la mesa del salón. Sacó las pizzas y también las puso allí. Sacó la película del forro y la puso. Nos pusimos a ver la peli, comer… cuando ya era tarde, me empecé a quedar dormida. Robert me llevó a la cama, pero él se volvió al salón.
*Al día siguiente*
Me desperté y Robert no estaba en la cama. Su lado estaba sin deshacer. Salí de su habitación, fui al baño, me lavé la cara y fui al salón. Estaba dormido. Se había quedado dormido o a dormir en el sillón. Al rato se levantó, es tan mono durmiendo…
Preparamos el desayuno, eran las 11, estábamos hablando de que haríamos esa tarde cuando tocaron el timbre…

sábado, 27 de abril de 2013

Capítulo 22 - "Robert"


*Fin del sueño*
*Narra Gemma*
Me desperté, miré el reloj y eran las 7 de la mañana, me levanté y coloqué la ropa para ir con Sophie a su instituto.
En realidad me desperté muy confusa. El sueño era tan real… mi amor por Liam cada vez iba a más y en mis sueños lo podía sentir más que nunca.
Sophie se preparó y salimos.
Llegamos al instituto y eran las 8 y 25, las clases empezaban a las 8 y media, me acerqué a donde estaban los demás compañeros del intercambio y me puse a hablar con ellos. Estaba hablando con Michael el profesor, cuando me llamaron.
*Llamada telefónica*
Yo - Hola¿?
Alguien - Hola Gemma, soy Robert.
Yo – Ah, hola Robert, que tal estas¿? Cuanto tiempo¿?
Robert - Sí, muy bien. Mira me preguntaba si te apetecería quedar, me ha comentado mi hermana que estás en Londres…
Yo - Sí, estoy aquí pero… es que me voy en pocos días.
Robert - bueno, si quieres te quedas en casa.
Yo - Vale, pero tengo que llamar a mis padres para comentárselo, después te llamo, chao. Te q…te echo de menos.
Robert - Y yo, adiós, hasta después.
*Fin de la llamada*
Puf… Robert se habrá dado cuenta de que casi le digo que todavía le quería¿?, pero que no…
Bueno, Robert es el hermano de Miri, él tiene 20 años. Yo…, bueno él…, bueno, hace un mes salíamos, cortamos después de 4 años juntos. Todo comenzó cuando Miri nos presentó, el me atrajo, ojos marrones, muy guapo, pelo largo como lo tenía Liam en What make you beautiful, pero él de color castaño y estaba…buf… muy bueno. Poco a poco lo empecé a conocer. Quedábamos a escondidas de Miri, no queríamos que ella lo supiera por si acaso se lo tomaba mal. A los 5 meses de conocernos, él ya era alguien muy especial, yo le quería pero no éramos más que amigos hasta que se decidió a decirme que me quería, no mejor manera que una noche en la que me quedaba en su casa supuestamente con Miri y Liza. Él se quedó a dormir en la misma habitación que nosotras, a mi lado. No sé porqué pero tenía miedo, era una noche de tormenta, llovía mucho y había relámpagos. Sus estruendos me asustaban cada vez más. Robert se dio cuenta, me cogió y me llevó hasta  su habitación.
Robert – Gemma, tengo que decirte algo. – dijo algo nervioso.
Yo – dispara.
Robert – Bueno, pues…no me esperaré más.
Me besó. Sus rosados labios se unían con los míos.
Robert – Te quiero Gemma, quieres ser mi novia¿?
Yo – Robert, te quiero, claro que quiero.
Le volví a besar.
Robert – Bueno, volvemos a la habitación con las chicas. Mañana se lo tendremos que decir.
Yo – Sí, vamos.
Me dio otro cálido beso y nos fuimos a la habitación donde estaban mis dos mejores amigas durmiendo.
Nos acostamos juntos, me abrazó y me quedé dormida en su pecho.
Al día siguiente como acordamos se lo dijimos a las chicas.
Se lo tomaron súper bien. Miri estaba la mar de contenta de que Robert y yo estuviéramos juntos.
Bueno, como iba diciendo, hace unas 4 semanas, cortamos. Él se iba a Londres a estudiar y yo… Yo en principio me quedaba en Gran Canaria, pero ahora con lo del intercambio y lo de estar en su misma ciudad, me daba muchas ganas de estar con él.
Llamé a mis padres
*Llamada telefónica*
Yo - Hola mamiiii!!!
Mamá – Hola hija, que tal¿?
Yo – Muy bien, mira me preguntaba si me podía quedar aquí un par de semanas, es que Robert me ha llamado y me a dicho que me quede en su casa. Quiero volver con  él.
Mamá –Vale cariño, por mí no hay problema, se lo preguntaré a tu padre y luego te mando un mensaje.
Yo – Vale, gracias mamá. Te quiero. Chao.
Mamá – Bueno, ahora te mando en mensaje.
*Fin de la llamada*
A los pocos minutos me llegó el mensaje.
Mensaje: Hija, tu padre dice que sí, que te puedes quedar, ten cuidado de lo que haces. Te mandaremos dinero. Te queremos.
No me lo podía creer. Llamé corriendo a Robert.
*Llamada telefónica*
Robert – Si¿?
Yo – Robert, soy yo. Mis padres me dejan.
Robert – Genial. En 3 días te paso a buscar por la casa de Sophie. Tengo muchas ganas de verte. Te… echo de menos.
Los 3 días siguientes se me pasaron muy rápido. Mis padres tuvieron que llamar a Michael para decirles que me daban permiso para quedarme en Londres.
A las 5 había quedado con Robert. Tenía muchas ganas de verle.
Eran las 5 menos diez. Ya me estaba despidiendo de la familia de Sophie. Estaba muy nerviosa. Sin darme cuenta habían llamado a la puerta. Fui a coger mis maletas, pero cuando fui, me di cuenta de que Robert las estaba metiendo en el coche.
Cuando le vi, no pude evitar el lanzarme a sus brazos. Le abracé y le besé. Nuestros labios se juntaron como la primera vez.
Robert – Te quiero.
Yo – Y yo.
Me besó.
Nos subimos al coche, bajé la ventanilla y me despedí con la mano a la familia de Sophie. La echaría muchísimo de menos…

domingo, 14 de abril de 2013

Capítulo 21 - "I love you"


Nos fuimos de allí, ellos aprovecharon para ir ya hacia la discoteca. Nosotros nos dirigimos al coche. Hacía frío, y yo seguía con la americana de Liam. Me daba pena, sabía que tenía frio. Íbamos cogidos de la mano, me frené y le abracé.
Yo – Tienes menos frío¿?
Liam – Sí, gracias. Te quiero.
Nos besamos y seguimos andando hacia el coche. Llegamos y nos montamos.
Liam – Vamos a casa¿? se te ve cansada – dijo sonriéndome
Yo – Sí, vamos.
Estábamos llegando y me quedé dormida. Estaba muy cansada, había sido un día muy largo, con muchas emociones.
Había salido del hospital, habíamos ido al río, Liam me propuso ser su novia, y ahora…ahora supongo que Liam me daría la sorpresa que antes me había anunciado, pero yo estaba demasiado cansada.
Noté como Liam me cogía en brazos y me subía a su casa. Llegamos y me tumbó en su cama y me tapó con una manta. Sentí que salió de la habitación. Al notar su ausencia me desperté.
Vi que me hallaba en su habitación, supuse que él me había cogido y traído aquí. Estaba cansada y tenía frío.
Yo – Liam, donde estás¿? – dije levantándome de la cama.
Liam – Estoy en la cocina.
Yo – Ya estás comiendo otra vez¿? Te pareces a Niall!!! – dije dirigiéndome a la cocina.
Liam – No, estoy bebiendo agua. Buenas eh…- dijo dándose la vuelta, cara a cara conmigo.
Yo – Buenas – dije dándole un beso en el cachete. – déjame algo de agua por favor.
Me sirvió un vaso y nos fuimos al salón. Nos tumbamos abrazados, cara a cara.
Le besé y se levantó.
Liam – Ahora vengo. No te muevas y mires hacia atrás.
Yo – Vale.-Me di la vuelta hacia la tele.
Qué sería lo que me tendría preparado, cuál sería mi sorpresa¿?
 Volvió con una guitarra y se sentó en la pequeña mesa de madera que había entre el sillón y la tele.
Comenzó a cantar Truly Madly Deeply. Me derretía. Su hermosa voz, esa canción… todo era perfecto… terminó y se acercó a mí… Nos besamos. No nos despegábamos…Le tumbé en el sofá, nos besábamos cada vez más y más apasionados…
Yo – Auuuuu!!! – Empecé a llorar, había hecho un mal gesto con la muñeca mala y me dolía muchísimo.
Liam me levantó y nos incorporamos.
Liam – Estás bien, lo siento…
Yo – Sí, pero me duelo mucho. – dije señalando la muñeca rota.
Liam se levantó y se fue hacia la cocina, cuando volvió tenía una cajita de ibuprofenos y un vaso de agua.
Liam – Toma, tómate uno. – dijo mientras me lo daba en la boca.
Me tomé el vaso de agua y noté como poco a poco se me iba quitando un poco el dolor.
Liam se volvió a ir, fue a la cocina a dejar la cajita y el vaso y después se fue a su habitación. A los pocos minutos, volvió con una pequeña cajita de color lila.
Se sentó a mi lado y me dio la cajita.
La abrí y dentro había un colgante con una L, la cogí, era precioso. Era plateado el contorno y el interior era de piedras.
Liam – Esas piedras son Gemas, así tendrás algo que nos identifique tanto a ti como a mí.
Yo – Liam, es…es… precioso. Gracias, te quiero.
Le besé.
Liam – Espera, toma – dijo dándome otra cajita. Esta era más pequeña.
La abrí y era un anillo, parecía de oro, era muy fino, muy bonito…
Liam – Mira lo que pone dentro.
Mire y vi que ponía “I love you Gemma”
Yo – Liam… me encanta, gracias. Te amo. -  le besé. – no me habías dicho que no te habías gastada nada de dinero, ya sabes que opino de eso, pero… me encanta. Te amo. – Le volví a besar.
Liam – Bueno, una pequeña mentirijilla no hace mal a nadie no¿?
Yo – Bueno, depende pero esta vez no.
Le abracé y nos volvimos a acurrucar en el sofá, encendimos la tele y pusimos un DVD, “El diario de Noa”. Me encanta esa película, es tan bonita… Nos pusimos a verla y eran la 1 y media de la mañana. Al rato, me volví para mirar a Liam y vi como mi pequeño se había quedado dormido, estaba tan mono… Me daba tanta pena despertarle, pero había que hacerlo.
Para despertarle rozé mis labios con los suyos, era un tímido beso, cuidadoso, le tenía que despertar para que nos fuéramos a la cama pero no quería hacerlo.
Liam poco a poco fue abriendo los ojos.
Yo - Amor, nos vamos a la cama¿?
Liam -  Sí, vamos.
Apagamos la tele, entramos a su cuarto y nos cambiamos. Me puse un pantalón largo de chándal suelto y una camisa corta de pijama, tenía frío y me dejó una de sus sudaderas. Él se puso un pantalón de pijama largo suelto de cuadros grandes y sin camisa, como hacía frío, nos arropábamos el uno al otro. Nos acostamos y apoyé mi cabeza en su pecho. Me acurruqué en él y mientras me abrazaba.
Yo – Gracias.
Liam – Por qué¿?– dijo sonriéndome
Yo – Por quererme tal y como soy, por cuidarme, por preocuparte por mí, por demostrarme cada segundo el por qué te amo, por estar ahí y por no abandonarme a la primera de cambio.
Le miré y vi como una gran sonrisa salí de sus definidos labios. No me resistí y le besé. Era tan inevitable. Un beso suyo era como acariciar el cielo, estar tan cerca de él como los pájaros en su vuelo, era preciosa esa sensación.
Liam  - Te amo.
Yo – Y yo.
Poco a poco notaba como mis ojos se iban cerrando. Liam me acurrucó y me tapó más con la manta, sentía su calor, me sentía segura a su lado. Nunca me había sentido igual.
Me quedé dormida.


viernes, 29 de marzo de 2013

Capítulo 20: "Un trébol"


Nos percatamos de que los chicos todavía no habían llegado.
Aproveché el ratito que quedaba para ver si era capaz de sacarle algo sobre el regalo a Liam.
Yo – Venga, anda…dime qué es…!!! – dije poniendo cara de cachorrito.
Liam – Gemma, no conseguirás que te lo diga, mis labios están sellados y cerrados.
Yo – A sí, seguro¿? – dije poniéndole cara desafiante…
Me abalancé sobre él y le besé.
No, no como ustedes os pensáis. Él sabía cómo me gustaba que me besaran. No a lo te voy a comer toda la boca, sino a lo cariñoso, Poco a poco…
Nos quedamos unos minutos tranquilos, yo apoyada en su hombro y él con su cabeza apoyada sobre la mía mientras podía sentir su cálida mano en mi hombro.
Yo – Sabes que te amo¿?
Liam – Eso¿? No, nunca lo he oído de tu boca. – dijo con aire algo burlón.
Le mire con cara de enfadada, pero a la vez de extrañada, sin embargo él me miraba de lo más sonriente…
Yo – Y esa sonrisilla¿?
Liam – Te pones más monas cuando te enfadas…
Me robó un beso, cálido, un beso…
Le abrasé, no sé el porqué, pero necesitaba un abrazo suyo… me sonó el móvil…dichoso móvil...
Sonó One way or another, mi politono...
Yo - Es Liza…
*Llamada telefónica*
Yo – Dime Liza…
Liza – Donde estáis¿?
Yo – Aquí, enfrente del restaurante esperándoos. Ustedes¿?
Liza – Estamos dentro, llevamos un buen rato aquí.
Yo – Pensábamos que no habíais llegado, venga vamos ya para allá.
Liza – Venga,  hasta ahora.
Yo – Chao.
*Fin llamada telefónica*
Yo – Liam, ya están todos dentro…
Liam – Venga, vamos. Espera…
Salió por su puerta y fue a abrirme la mía.
Yo – Gracias, eres todo un caballero, todo lo que yo podría desear. Te quiero.
Le volví a besar… se desgastaría nuestros labios de tanto besarnos¿?. Pero merecía la pena, llevaba demasiado esperando.
Cerró el coche, me dio la mano y fuimos hacia la entrada del restaurante.
Entramos y vimos a todos en una gran mesa. Nos sentamos juntos, pero  a la vez quise que Zayn se pusiera a mi lado.
Harry estaba en un extremo, a su lado Liza, entre Liza y Niall, Miranda. Por el otro lado de la mesa estábamos Liam, yo y Zayn, y Louis y Andrea.
Durante la cena estuvimos hablando y riendo todo el rato, Niall se comió su plato, la mitad del de Liza y la mitad del mío, y SEGUÍA CON HAMBRE!!!
Pedimos los postres y la cuenta, los chicos no nos dejaron pagarla…
Salimos y todavía eran las 11. Era muy pronto para ir a la discoteca, así que decidimos ir al Támesis. Estuvimos en la orilla un buen rato. Nos sentamos en una parte que había césped. Yo me senté entre las piernas de Liam, tenía frío pero no le quería decir nada, él me vio tiritar y se quitó su americana.
Liam – Toma. Póntela.
Yo – Liam, pasarás frío.
Liam – Gemma, por favor, hazme caso y póntela.
Él mismo me la puso por encima, tenía su olor, su perfume. Sentí como poco a poco me quedaba dormida. Me dolía la muñeca, estos cambios de temperatura, lo llevo fatal. Él me abrazó, poco a poco, con su abrazo el dolor iba desapareciendo. Nos quedamos así mientras hablábamos.
Me dio por pasar revisión, Liza y Harry estaban cerca de  nosotros, apoyados en un árbol hablando y besándose. Louis y Andrea estaban hablando con Zayn, y Miri y Niall…espera, donde estaban esos locos¿?
Los estuve, pero no los encontraba. Niall se había dejado el móvil en la chaqueta que había dejado en la orilla antes de irse, por lo que no se les podía localizar, y Miri, bueno, Miri, como siempre, tenía el móvil apagado…
Harry – Ya son las 12 y estos sin aparecer o qué¿?
Andrea – Mirad, ahí vienen…
Venían cogidos de la mano, pegando brincos, parecía que estaban sumergidos en el vídeo de One way or another, cuando canta Niall, en la parte que aparece que están en Ghana…
Yo – Donde estabais¿?
Niall – Tenía que hacer una cosilla y Miranda me acompañó verdad¿?
Miri – Sep…
Tenía una sonrisa de oreja a oreja que no le cabía en la boca.
Niall – No Harry, no es lo que tú te piensas…
Harry puso cara de decepción y Liza le propinó un pequeño empujón.
Ya eran las 12 y 10, momento de irnos, yo ya estaba cansada y tenía ganas de irme a casa.
Louis – Bueno chicos, nos vamos de fiesta¿?
Harry – Sí, venga. – dijo ayudando a liza a levantarse.
Nos levantamos todos, nos sacudimos la hierba que se nos había quedado pegada y Liam y yo nos despedimos de los chicos.
Me acerqué a Miri.
Yo – Corre, hazme un breve resumen de lo que pasó antes.
Miri – Subimos a London Eye, sacó la guitarra y me cantó una canción en la que me declaraba su amor, y después me preguntó que si quería que estuviéramos juntos, que fuéramos novios. Le dije que sí y me regaló este colgante de un trébol de plata, que la parte de atrás pone: 




lunes, 25 de marzo de 2013

Capítulo 19 - "Qué guapos..."


Las chicas vinieron a mi habitación.
Yo - Wuau…estáis...impresionantes…
Liza iba con un vestido azul oscuro muy ajustado y unos taconazos canelos, y el pelo liso. Miri se puso unos de sus vestidos más ajustados, de color rosado tirando para rojo, era precioso, sus tacones eran negros, la hacían más alta de lo que ya era…Sería más alta que Niall ¿?... Andrea no llevaba un vestido, llevaba unos jeans muy apretados y una camisa muy ajustada de color azul y nos taconazos…
Liza - Bueno, a ver, que necesitas¿?
Yo -  Necesito que me planchéis el pelo, es lo único que me falta.
Miri – Y no te vas a pintar, ni un poquito¿?
Yo – Solo me haré la raya del ojo, un poco de rímel, sombra de ojos clarita, pero no mucho y algo de pintalabios, pero mejor gloss no muy oscuro y lista…
Miri – Andrea, en mi habitación tengo mi neceser, tráemelo plis…
Andrea salió de mi habitación directa a la de Miri, volvió con el neceser y Miri me empezó a pintar mientras Li terminaba de plancharme el pelo.
Quedaban escasos 3 minutos para las nueve y cuarto…
Liza – Ya, terminado…
Miri – Y yo.
Me levanté y me miré al espejo, estaba guapísima…
Yo – Gracias chicas…
Tocaron  el timbre…
Qué puntuales – pensé.
Andrea fue a abrir, Louis fue el primero en entrar, en cuanto la vio le besó. La verdad es que no sé si están saliendo o solo de rollo, es una gran pregunta…
Andrea – Entren chicos, ellas ya bajan.
Liza y Miri  todavía estaban en mi habitación.
Yo – Vamos¿?
Miri – Sí, venga. Al final vais a llevar la americana¿?
Liza – Yo no, no hace frío y a saber donde la dejo después.
Yo – Yo tampoco, aunque no salga después, pero no quiero estar cargando con ella…
Miri – Bueno, salimos¿?
Yo – Estás impaciente de ver a Niall¿?
Miri – Sí, tiene que estar muy guapo…
Liza – Venga, bajemos.
Salimos de mi habitación y nos dirigimos al salón.
Todos estaban muy guapos, sobretodo Liam, bueno, al menos para mí. Iba con unos pantalones grises oscuros, unas all star blancas, una camisa de botones blanca y una americana negra. Me encanta como viste… tiene mucho estilo, es tan…buf…
Harry iba algo más formal, pero también muy guapo. Unos pantalones marrones claros, una camiseta negra, una americana clara  y unos zapatos oscuros.
Niall llevaba unos pantalones casi negros y un polo de color rojo vino bastante ajustado, iba muy cañón…
Louis parecía que acababa de salir de la grabación de One thing. Se había puesto unos pantalones algo ajustadillos de color vino, sus tirantes y una camisa blanca con el cuello negro. Iba casi igualito en  One thing, me parecía muy gracioso, pero a la vez estaba súper guapo.
Zayn estaba súper mono, unos vaqueros no muy oscuros y una camiseta de cuadros. Esa camisa no era de él. Se la había cogido a Liam. Yo ya se la había visto puesta.
Bajamos las escaleras mientras los chicos nos miraban con los ojos abiertos como platos.
Liam se acercó al final de la escalera y me esperó allí. Cuando llegué me dio la mano…
Liam – Estás preciosa. Te quiero.
Yo – Tu más. Te amo.
Nos besamos. Nuevamente estaba en otro mundo, solo él y yo. Sus besos eran tan deseados como para el mar tocar la arena de la playa…
Al cabo de unos segundos nos dirigimos a la puerta.
Todos estaban preparados para irse. Creo que Liam y yo fuimos los más tardones a la hora de decirnos hola. Nosotros nos fundíamos en un largo beso, mientras los otros por lo que parecía nos esperaban para poder marchar.
Liam - Chicos, nos vamos¿?
Harry – La verdad, es que estábamos esperando a que os diera por separaos para podernos ir…
Todos nos reímos.
Cogí la mano de Liam y me dirigía a bajar las escaleras.
Yo – Zayn, vamos hoy será una gran noche, venga. – dije dirigiéndome a él.
Zayn – Sí, yo también lo creo.
Liam me estaba esperando. Bajamos y se montaron en los taxis.
Nosotros (Liam y yo) nos subimos a su coche.
Yo – A donde vamos a ir a cenar¿?
Liam – Hemos reservado en un restaurante no muy lejos de aquí. Hemos reservado una pequeña parte solo para nosotros. Me dijeron que cuando termináramos de comer, ellos irían a una discoteca no muy lejos, donde según Niall, había reservado una sala solo para ellos, así no tendrían problemas como normalmente, querían poder pasar una noche no muy movidita…
Mientras hablábamos, sin darme cuenta llegamos al restaurante…

sábado, 9 de marzo de 2013

Capítulo 18 - "Como el primero"


Llegamos al río, a la zona donde Liam le había indicado a Harry. Eran las 16:30, calculamos que a las 19:00 tendríamos que irnos. Estuvimos un rato todos juntos hablando, comiendo, juagando a las cartas, lo cual fue muy divertido, nos dio por jugar con la baraja española y los chicos no entendían nada y les tuvimos que ir explicando poco a poco todo. Después de minutos de sufrimiento porque no sabíamos como explicárselo, Liam decidió ir al coche a por el UNO que tenía guardado. Lo sacó y jugamos.
Al cabo de unas horas, los chicos empezaron a recoger y nosotras nos quedamos en la orilla sentadas.
Liza – Gemma, qué fue lo que pasó antes¿?
Yo – A ver…- Les conté todo lo que había pasado. – Ahora estamos saliendo, somos novios.
Miri – Me alegro por ustedes.- dijo sonriéndome – hacéis muy buena pareja.
Yo – Muchas gracias Miri, pero, anda que tú con Niall… no te quedas atrás eh…
Todas reimos.
Nos abrazamos las cuatro y fuimos con los chicos.
Nos montamos cada una en el coche que vinimos. Hablamos con los chicos antes de salir y les pedimos que nos dejaran en casa para vestirnos y demás y que después iríamos a su casa, pero ellos nos dijeron que nos vendrían a buscar. Como no queríamos que cogieran los coches después de salir de fiesta, acordamos que cogerían un taxi, pero Liam y yo iríamos en coche, ya que después nos iríamos a su casa.
Arrancamos. Liam no paraba de sonreír. Se le veía muy feliz y yo también lo estaba. Estábamos juntos. Nos queríamos y esta vez no estaba dispuesta a que nada se opusiera a nuestra relación.
Liam – Tengo una sorpresa para ti después.
Yo – Liam, te he dicho que no quiero que me compres nada.
Liam – Tranquila, ya he aprendido esa lección, no te he comprada nada, lo he hecho yo.
Yo – Vale, pero no me vas a decir que es¿?
Liam – Mmm… no…ya te lo diré después. Te quiero.
Yo – Y yo.
Cogió mi mano y me dio un suave beso en ella. Seguimos hablando durante todo el camino.
Llegamos a mi casa y eran las 8. Aparcó y nos bajamos del coche.
Estaba apoyada en el coche, esperando a que lo cerrara. Se puso en frente mía.
Yo – Sube anda.
Liam – Vale, pero no será mucho tiempo. En cuanto lleguen los demás me voy para que ustedes os podáis cambiar y eso vale¿?
Yo – Vale.
Me dio la mano y subimos a mi casa.
Eran un piso, pero tenía dos plantas, abajo el salón, la cocina y un baño. Arriba 5 habitaciones, no muy grandes pero estaban bien, para lo que estábamos en casa…
Llegamos a la puerta y abrí. Nos dirigimos directamente a mi habitación.
Yo – Anda entra – le dije sentándome en la cama.
Entró y se sentó a mi lado. Estuvimos varios minutos mirándonos, no nos quitábamos el ojo de encima. Estábamos a escasos centímetros. Podía sentir su cálido a liento a escasos centímetros, su boca rozándose con la mía. Me levanté antes de que terminara en un beso…
Liam –Qué pasa¿?
Yo le cogí de la mano, y me lo llevé a la ventana. Me fijé, era una noche muy estrellada…
Yo – Por dónde íbamos¿? Así, ya me acuerdo…
Volvíamos a estar a escasos centímetros. Deseaba sentir su boca rozándose suavemente con la mía. Sentía que nada podía ir mejor.
Estaba con Liam el amor de  mi vida. Nos besábamos como la primera vez, a la luz de las estrellas. Pero en cada beso, sentía como era llevada a otro mundo. Donde sólo existíamos él y yo, su suave piel, sus cálidos abrazos, sus cariñosos y preciados besos.
Me enredé en sus brazos. Nos quedamos así durante varios minutos…
Yo – Tanta espera ha merecido la pena…
Liam – A qué te refieres¿?
Yo – Siempre tuve la confianza en que te conocería y estaríamos juntos, y ahora, después de tanto tiempo lo he conseguido…
Me deshice de sus brazos y me tumbé en la alfombra, él siguió mis pasos. Empezó a cantar Moments. Cuando terminó de cantarla, le besé y me apoyé en su pecho.
Yo - Como sabías que me gustaba tanto esa canción¿?
Liam – Tienes unas grandes amigas que se preocupan por ti y solo te quieren ver feliz.
Le miré y le sonreí.
Gracias chicas, os AMO – me dije a mí misma.
Escuché cómo alguien abría la puerta de la casa y subía las escaleras.
Nos levantamos y salimos de mi habitación.  
Era Liza, ya había llegado. Miri y Andrea también. No me había dado cuenta de cuando habían llegado estas dos últimas.
Acompañé a Liam a la puerta.
Liam – Bueno, me voy. Recuerda, a las 9 y cuarto estamos aquí o sea que te quedan unos… 30 minutos para vestirte, te dará tiempo¿?
 Yo – Claro que me dá tiempo. Venga, date prisa, no sea que seas tu el que tardes.
Nos despedimos con un beso…
Las chicas estaban alongadas en la barandilla de la escalera… y se pusieron a silbar…
Yo – Bueno, no lleguéis tarde. Te quiero.
Liam – No lo haremos, tranquila. Bueno hasta ahora, te amo… me dio un beso en la mejilla  y se fue.
Las chicas – OOOOOOOOOOOHHHHHHHHHH… Qué bonito.. hahhahahah
Liza –Venga, date prisa que si no, tendrán que esperar por nosotras y sabes que eso a mí no me gusta.
Yo – Vale, cojo la ropa y me voy directa a la ducha…
Miri – Acuérdate de ponerte la bolsa en la mano.
Yo – Gracias por recordármelo Miri.
Fui a mi habitación y cogí la ropa que me iba a poner, unos jeans, unas botas de tacón, una camisa verde con difuminados blancos, una americana azul, un bolso marrón y los complementos básicos (pendientes, collar. reloj…)
Puse todo encima de mi cama y cogí, como me llamaba Miri, la bolsa, un guante impermeable me llegaba hasta el hombro.
Me metí en la ducha, cuando salí fui corriendo a mi habitación a cambiarme, solo quedaban 15 minutos para que los chicos llegaran.
Yo – Chicas, necesito vuestra ayuda…

viernes, 8 de marzo de 2013

Capítulo 17 - "Tengo algo que decirte"

Louis – Sí, a donde les apetece ir¿?
Harry - Qué les parece si cogemos un par de cosas y nos vamos de picnic al parque¿?
Liza – Chicos, no sería mejor ir a algún sitio, no sé, más tranquilo¿?
Liam – Yo conozco un parque q está a las afueras, a unos 15 kilómetros de aquí y por donde pasa el río, por si hace calor.
Niall – Vale, pero recuerda que esta noche, vamos a ir a cenar y después de fiesta, así que no nos podemos cansar mucho…
Todos le miramos con cara de confusión.
Niall – Qué¿? Conociéndoles, capaz que se ponen a jugar y demás como locos y después no queréis salir.
Andrea – Tranquilo, eso no pasará.
Yo – Bueno, nos cambiamos y nos vamos¿?
Harry – Vale, pero no tarden mucho eh…
Todos nos fuimos a las habitaciones. Yo estaba con Liam en la suya. Cogí la ropa y me fui a cambiar al baño. Con la mano enyesada todavía costaba un poco, pero conseguí ponerme unos shorts, una camisa azul marina y una sudadera por si hacía frio. En realidad es que no me gusta que la gente me vea la mano enyesada, me hacen preguntas y eso a mí no me gusta.
Salí del baño y Liam todavía se estaba poniendo la camisa. Me encanta como viste. Iba con unos vaqueros, sus converse blancas y una camisa blanca y encima una de cuadros roja y verde.
Antes de que terminara, salí al salón. Casi todos ya estaban preparados, solo faltaban Liam y Zayn. Niall estaba en la cocina preparando las cosas, cogió un par de paquetes de papas, golosinas, sándwiches y algo de beber y lo metió en una cesta de mimbre, las típicas de picnic.
Terminaron de vestirse y salimos.
Harry llevaba su coche, Louis el suyo y Liam el suyo.  Con Harry fueron Liza, Miranda y Niall. Con Louis, Andrea y Zayn. Liam y yo íbamos solos. No sabía por qué estaba tan callado. Cogí y como no se decidía a hablar, cogí mi móvil y me puse a escuchar música. Puse One way or another. La verdad no sé por qué Liam estaba así. Ya había solucionado las cosas con Zayn. Me puse a cantar en voz muy baja, casi inaudible. Liam se me unió. Cuando terminó la canción dejé de cantar y no canté la siguiente, directamente, me encogí sobre el asiento, puse mi cabeza sobre mis rodillas y me puse a llorar.
Liam paró el coche en el arcén. Me di cuenta de que habíamos parado, y levanté la cabeza. Liam se bajó del coche y le dio las indicaciones necesarias a Harry para que pudieran llegar, después les dijo que al cabo de un rato estaríamos allí.
Liam volvió a entrar al coche.
Liam – Gemma, qué te pasa¿?
Yo – Nada, es la canción que estaba escuchando, le dio mucho sentido a lo que estoy sintiendo ahora y me di cuenta de eso.
Liam – A qué te refieres¿?
Yo – A que no sé lo que te pasa. De repente estas súper bien, como que te enfadas o algo y no hablas, pero puedo notar en tu mirada que estás nervioso y no sé por qué es.
Liam – A ver, quería pedirte algo, pero no sé cono hacerlo.
Yo – Solo, dímelo, pídeme lo que quieras.
Liam – Sabes que durante tu estancia en la clínica, yo me culpé de todo lo que había pasado y tenía miedo. Nunca había tenido tanto miedo. Tenía miedo de perderte. Es que… yo… ya sé que te lo dije la noche que nos besamos, pero esta vez, siento más que nunca la necesidad de estar contigo, de pedírtelo. Gemma, quieres ser mi novia¿?
Yo – Liam yo.. yo… claro.
Nos besamos. Sentía como su boca se rozaba lentamente con la mia. Un cálido beso llegó a mi boca. Este, era más cálido que el primero. Me sentía en el cielo. Era una sensación incomparable. Nos dábamos cálido y suaves besos, a su vez apasionados, como si no hubiera un mañana. Estuvimos así varios minutos, después le abracé. No me quería despegar de él. Era tan suave, tan especial, tan preciado…
Te quiero, uno leve te quiero se escapó de su boca. Sabía que era verdadero, era verdad, él me quería.
Liam – Bueno, nos ponemos en marcha.
Yo – Sí, vamos.
Arrancó y entrelazó su mano con la mía…

martes, 5 de marzo de 2013

Capítulo 16 - "Solucionemoslo"

Liam y yo nos levantamos y fuimos al salón. Cuando llegamos ya estaban todos allí. En cuanto vi a Zayn, me lancé sobre él para darle un abrazo.
Yo – Donde estabas metido¿?
Zayn – Salí a dar una vuelta, la necesitaba. Me tenía que despejar…
Le removí el pelo y él mi hizo un gesto de remolón, me acerqué a Liam y le dí un beso en la mejilla mientras le cogía de la mano y me lo llevaba conmigo a la cocina, tenía hambre.
Niall – Liam, tráeme algo de comer por favor, que me voy a morir de hambre.
Liam se asomó a la puerta de la cocina.
Liam – Eres un quejica. Ahora voy espera.
Volvió a entrar a la cocina, abrió la nevera y cogió una pepsi.
Yo – Pequeee donde pusiste la comida¿?
Liam – Que quieres que te prepare¿?
Yo – Nada, que compraste¿?
Liam – Cereales, pepsi, fanta, pan, papas fritas…
Yo – Vale, donde están los tazones¿?
Liam fue al armario y me trajo uno.
Yo – Gracias.
Liam – De nada.
Me puse un ben tazón de cereales, cogí un vaso de zumo de manzana y me fui al salón. Liam vino detrás de mí con dos vasos de leche y galletas.
Yo – Hey… no me dijiste que había galletas de chocolate…
Liam – Lo siento, no las había comprado yo…
Yo – Ya me las pagaras…jajajajaj – dije mientras me iba corriendo al salón.
Liam llegó y le dio a Niall su vaso de leche y sus galletas.
Nos sentamos y Liam empezó a hablar.
Liam – Zayn, en primer lugar, lo siento por lo de antes, no te tendría que haber hablado así. Sabes que te quiero demasiado, que eres mi hermano y que nunca podría estar mucho tiempo enfadado contigo. Quiero pedirte disculpas, delante de todos. Vamos a intentar estar más tiempo juntos, esta noche vamos a ir a cenar, y te tienes que venir. Después, yo me vengo con Gemma pero los demás salís no¿?
Louis – Si, después FIESTAAAA!!!!
Todos reímos.
Zayn – Gracias Liam, te lo agradezco. Yo tampoco me tenía que aver puesto así. Somos y seremos una familia, siempre, y una simple pelea como la de antes no va a cambiar las cosas. Abrazo multitudinario¿?
Harry – Abrazoo…hahhaha
Los chicos se levantaron si se abrazaron los 5 a la vez, como si hubieran ganado un premio, en realidad, si lo habían conseguido, habían conseguido salir adelante después se esto. Muchos grupos por menos lo dejan.
Zayn abrió el abrazo y nos invitó a unirnos. Me sorprendió bastante, no me lo esperaba.
Nos abrazamos durante varios minutos.
Después nos tiramos en el sofá. Pusimos una peli. Mientras la ponían, Harry y Liza de fueron a hacer palomitas. Niall y Louis les ayudaron a traer todo. Antes de que la pusieran, aproveché para ir a la habitación y ponerme cómoda. Me puse un pantalón de chándal ancho, una camisa  y una sudadera. Cuando salí de la habitación, estaban todo esperándome para ver la película.
Harry y Li estaban tumbados en el suelo, abrazados… Louis estaba con Andre sentados, apoyados en el sofá. Niall y Miri estaban en un sofá acurrucados.
Me tumbé en el sofá. Apoyé la cabeza en las piernas de Liam. Dejé mis piernas caer sobre Zayn. Todos estaban comiendo chuches y yo con mi tazó de cereales.
Durante la película, Liam se tumbó a mi lado. Zayn se había quedado dormido y los chicos pararon la peli para llevarlo a su cama.
La película acababa de terminar, eran las 3 de la tarde.
Yo – Chicos, son las tres, recogemos todo y vamos a dar una vuelta¿?

domingo, 24 de febrero de 2013

Capítulo 15 - "Hay que solucionarlo"


Liam – y… sabéis por qué ha sido¿?
Harry – No, por qué ha sido¿?
Liam – A ver, mientras a Gemma le hacían el tac, yo me fui con Zayn a comprar y me digo que se sentía solo. Porque estábamos todo el día con las chicas, cada uno con su novia y pasabas de él y del resto del grupo y le dije que no, que eso era mentira. Que lo que pasaba era que estaba celoso de vernos felices, y de que él no tuviera novia y nosotros sí. Y me dijo que no, que eso era mentira. Y que cuando volvimos a estar juntos, como la familia que éramos antes, era mientras Gemma estaba en la clínica. Yo no quise escuchar más tonterías que él estaba diciendo y me fui.
Mientras Liam contaba esto, los chicos se quedaban más y más boquiabiertos.
Yo – Después cuando llegué del tac, Zayn entró y me abrazó y me dijo que había discutido con Liam, y estaba muy mal, muy afectado. Le dije que se viniera a casa, y que después yo le llamaría, pero Liam se adelantó para decirle lo de que me daban el alta, y no sé nada de él.
Harry – A ver, él dice que ya no estamos juntos, y demás no¿?
Todos afirmamos con la cabeza.
Harry – Qué os parece si este fin de semana nos vamos todos en plan acampada a mi casa¿? A la de las afueras, podemos irnos y así solucionamos todo.
Niall – Pero que te refieres, que vayamos nosotros solos no verdad¿? También con ellas¿?
Harry – Sí, claro. Así él se dará cuenta de que estamos todos juntos, como antes…
Liam – Me parece buena idea, después en cuanto vuelva, me disculpo con él y se lo contamos¿? Y lo de esta noche, sigue en pie, no¿?
 Louis – Sí, claro. - Yo me voy a ir a acostar un rato, en cuanto vuelva me avisáis¿?
Yo – Sí, en cuanto venga yo te avisa, que descanses.
Louis – Andrea, te vienes¿?
Andrea – Sí Lou, yo voy ahora.
Louis se fue a la habitación y Andrea me acompañó a la cocina, cogió un vaso de agua y se fue con Louis. Me apetecía algo de comer, abrí la nevera y estaba vacía. Niall y Miri se lo habían comido todo . Me acerqué al salón a ver si ellos estaban allí.
Yo – Chicos, ahora vengo. Me voy al Super a comprar algo de comer que Alguien ha dejado la nevera vacía.
Miri y Niall se reían y bajaban la cabeza. Liza y Harry se miraron algo desconcertados y se fueron a la terraza, se tumbaron los dos en una de las dos hamacas que había para tomar el sol, y se acurrucaron. Me fui a la habitación de Liam a por una sudadera, tenía frío y de paso cogí el móvil y dinero. Estaba saliendo de la habitación cuando Liam se cruzó en mi camino. No me dejaba salir de allí. Estaba en medio de la puerta.
Yo – Liam, déjame salir, por favor. – dije mientras lo empujaba – anda… venga déjame pasar.
Liam pasó y cerró la puerta.
Liam – No te dejaré salir, duerme un poco y después yo te acompaño a comprar, pero antes descansa. – dijo mientras me dedicaba una sonrisa, una de esas de las que enamoran. No me podía resistir a ellas. Tuve que bajar la mirada  mientras me sentaba en la cama.
Yo – Pero Liam… tengo hambre y no quiero dormir.
Liam – Bueno, en ese caso, ahora vengo. Bajaré a por algo de comer, pero prométeme que intentarás dormir.
Yo – Vale, pero no tardes, me muero de hambre.
Liam – No lo haré.
Se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla.
Se fue y yo me acurruqué, igual que un bebé y me quedé dormida poco a poco.
Sentí como un brazo se posaba en mi cintura. Abrí los ojos, me di la vuelta, de cara a Liam y me acurruqué en él.
Liam – Lo siento por haberte despertado pequeña.
Yo – No importa, mientras que seas tú.
Le di un beso en la mejilla.
Harry – Chicos, venid todos. Ya está aquí.

domingo, 10 de febrero de 2013

Capítulo 14 - "Planes"


Liam – Ya terminaste¿?
Yo – Sí, recojo todo y nos vamos¿?
Liza – Venga, que te ayudamos y así salimos antes de aquí.
Yo – Esperad, tengo que hacer una llamada.
Liam – A Zayn verdad, no te preocupes, ya lo he llamado yo y le dije que se quedara en casa, que ahora iríamos para allá.
Me acerqué a Liam y le di un beso en la mejilla.
Yo – Gracias Liam, pero lo habéis solucionado¿?
Liam – De nada pero no, no lo hemos arreglado, solo le llame y le dije que te habían dado el alta y que iríamos a casa.
Yo – Vale, gracias, pero esto hay que solucionarlo.
Las chicas ya habían terminado de recoger todo. Hoy estaban muy productivas, habría que agradecerles la ayuda y que se hubieran estado todo el día pendiente de mí mientras yo estaba en coma.
Todos estaban en la sala.
Yo – Chic@s, que os parece si hoy para celebrar mi salida del hospital salimos todos a cenar¿?
Louis – Solo a cenar¿? y por qué no de fiesta después¿?
Miri – Sí, me parece buena idea.
Yo – Lo siento, pero yo no iré de fiesta, no me apetece. Iremos a cenar y después ustedes os vais de fiesta, yo me quedo en casa.
Liam – Yo también me quedo. Nos vamos a cenar y después yo me voy a casa con ella.
Yo – Liam, no. Vete tú con ellos, tienes que disfrutar con tus amigos también.
Liam – No, no me apetece salir de fiesta, solo quiero estar contigo.
Yo – Vale Liam, pero después no me digas que te aburres eh…
Liam – Tranquila, no te lo diré. Mientras esté contigo.
Él me iba a besar, estábamos a pocos centímetros cuando…
Todos – Venga chicos.
Todos reímos.
Yo – Id saliendo, yo tengo que ir a recepción.
Louis – Venga vamos. Nosotros vamos yendo a casa.
Yo – Tengo que pasar por nuestra casa para coger algo de ropa.
Harry – Vale, os esperamos en casa.
Los chicos se fueron y Liam y yo entregamos los papeles que el médico nos dio en recepción.
Nos subimos al coche. Liam estaba muy callado.
Yo – En qué piensas¿?
Liam – En lo de Zayn. No sé qué hacer cuando le vea.
Yo – Deberíamos de hablarlo primero nosotros y después hacerlo con él.
Liam – Sí, me parece buena idea.
Llegamos y Liam me ayudo a bajar del coche y subimos las escaleras que daban a su piso. Entramos y todos estaban en el salón viendo la tele, todos menos Zayn. Estaban viendo una película. Niall estaba comiéndose un paquete de papas, Mira estaba sentada en su regazo bebiéndose una coca cola, que sería ella sin la coca cola¿?; Liza estaba tumbada encima de Harry en el sofá y Louis y Andrea estaban tumbados en el suelo abrazados.
Donde estaría Zayn¿?. Se percataron de mi llegada y enseguida pausaron la película.
Yo – Donde está Zayn¿?.
Niall – Se acaba de ir, dijo que iba a dar una vuelta. – dijo con la boca llena.
Liam – Bueno, aprovechemos que no está para hablar de lo que está pasando.
Yo – Sí, aprovechemos antes de que venga.
Todos se levantaron y nos sentamos en la mesa del comedor, en la grande a hablar. Algunos estaban subidos, otros en las sillas.
Liam – A ver, por si no lo sabéis Zayn y yo discutimos y…