Fui a abrir y no me lo podía creer, que hacían allí¿?
*Narra Miri*
Escuché como alguien venía casi corriendo a abrir la puerta.
Era Gemma.
En cuanto la vimos se abalanzó a abrazarnos.
Gemma – Pero, qué hacéis aquí¿?
Yo – Venimos a
salvarte de las garras de mi hermano.
Nos volvimos a abrazar las tres.
Pasamos dentro y fui corriendo hacia mi hermano. Le echaba
mucho de menos. Llevaba bastante sin hablar con él. Él es un gran apoyo para mí.
Sé que puedo contar con él pase lo que pase.
Nos sentamos en el sofá y estuvimos hablando.
Liza – Mmm, bueno, Gemma más te vale que vallas ya a recoger
todas tus cosas, a partir de ahora te quedarás en nuestra casa.
Yo – Hemos alquilado un ático en el centro. Nos quedaremos
aquí mínimo hasta final del verano. Mañana vamos a ir a presentar las
matrículas a la universidad, y si nos admiten nos quedaremos aquí a estudiar, y
tu como que yo me llamo Miranda también.
Gemma – A sus ordenes mi señoría, pero tengo que preguntar
si me dejan estudiar aquí, y no solo eso sino que no sé donde estudiaré, no
conozco esto y para colmo no tengo ni la menor idea cuando terminan los plazos
de las matrículas.
Liza – No te preocupes, eso ya lo hemos mirado. La
universidad está al lado de la de arte, a donde irá Miri, y no muy lejos de la
mía. El plazo comienza esta semana y termina en 2 semanas, mañana aprovechamos
que están más o menos cerca y nos informamos. El único problema es que están algo
lejos, tendremos que sacarnos el carnet.
Gemma - Gracias por
haberos informado, ahora vengo, voy a llamar a mi madre.
Yo – Vale, no tardes.
*Narro Yo*
Fui a llamar a mi madre. Le pareció buena idea eso de
estudiar biología aquí. Me dijo que echara la matrícula, y que si me cogían me
quedaría. Estaba muy generosa, como regalo de fin de curso por llamarlo así, si
entraba me regalaría una Vespa. No me lo creía, por fin me daban autonomía como
para quedarme en Inglaterra, y no solo eso sino también comprarme una moto,
estoy que flipo…
*Narra Liza*
Estábamos hablando con Robert mientras Gemma hablaba por
teléfono. Le comentamos a Robert donde estaba la casa, él ahora nos ayudaría a llevar
las cosas de Gemma, y de paso le enseñaríamos la casa. No se le veía muy
ilusionado de que su querida… se viniera con nosotras. Supongo que se pensaba
que estaría mucho más tiempo para disfrutar ellos solo, pero no siempre será
así, y menos con él. Le ha hecho mucho daño, y aunque Gemma no lo sepa, Robert estuvo
tonteando y demás con una chica de aquí, bueno, eso fue lo que me dijo Miri…
Fui a ver si Gemma ya había terminado. Llegué y ya había
empezado a recoger las cosas.
*Narra Robert*
Miri – Robert, al final que fue lo que pasó con aquella¿?
Yo – Con quien – dije haciéndome el tonto aunque sabía
perfectamente de quien hablaba, estaba hablando de Marie.
Marie es la verdadera razón por la que me vine. Gemma y yo
no estábamos muy bien, y encontré el apoyo que necesitaba en Marie, una chica
londinense que conocía de cuando yo era pequeño, pero después de irme a
canarias, seguimos hablando. Bueno, en realidad nos conocimos porque estudiábamos
juntos en el instituto, no vivíamos en Londres, pero ella el mismo año que yo
me fui a las islas, ella se fue a Londres.
Nosotros quedábamos todos los días, pero todavía no éramos
más que amigos, estaba dispuesto a decirle lo que siento, pero Miri me avisó de
que Gemma iba a venir y…algo en mi interior renació. Sentí que tenía que volver
con ella. Y ahora Miri me lo impediría,
como si no la conociera…
Miri – Robert… holaaaaa estas¿? Eeeeoooohh… - dijo moviendo
las manos de un lugar a otro en mi cara.
Yo – Sí, dime – dije sobresaltado.
Miri – En qué pensabas¿?
Yo – No, en nada, tonterías.
Miri – Bueno, como ya te imaginas, no te voy a dejar a Gemma
todo el día, en realidad paso de que le hagas daño, te conozco y sé que se lo
harás.
Yo – Miri, no lo haré, te lo aseguro.
Volvieron Liza y Gemma.
Gemma – Si me dejan, me dijo mi madre que echara la
solicitud y que si me aceptaban me dejarían ir a clases aquí, y me regalarán la
Vespa, mi madre que la elija aquí y la compre, que ellos las pagan a sí que… yo
ya tengo transporte…
Miri – No eres la única. – dijo agitando unas llaves.
Liza – Te lo tenías guardado zorrilla…
Yo – Qué¿? Espera… mi hermana con coche.. AY MAY… fuerte
peligro…
Miri – Gracias, yo también te quiero…- le miré con mala
gana.
Liza – Bueno nos vamos¿?
Yo – Vamos en mi coche, y así metemos las maletas, que como
es grande caben perfectamente.
Miri – Sí, yo de todas maneras dejé el Mini en nuestro
garaje.
Liza – Espera, que tenemos garaje¿?
Miri – Sí, y trastero, pero eso no te lo recomiendo.
Liza – Que pasa esta derruyéndose¿?
Miri – Que yo sepa no, pero está muy sucio.
Gemma – Guarrilla, eso en nada lo limpiamos.
Yo – Bueno, nos vamos o qué¿?
Todas – Sí pesado…
Bajamos al garaje y guardamos las maletas. Subimos al coche
y nos dirigimos a la que sería a partir
de ahora y quién sabe hasta cuándo mi nueva casa.

