sábado, 27 de abril de 2013

Capítulo 22 - "Robert"


*Fin del sueño*
*Narra Gemma*
Me desperté, miré el reloj y eran las 7 de la mañana, me levanté y coloqué la ropa para ir con Sophie a su instituto.
En realidad me desperté muy confusa. El sueño era tan real… mi amor por Liam cada vez iba a más y en mis sueños lo podía sentir más que nunca.
Sophie se preparó y salimos.
Llegamos al instituto y eran las 8 y 25, las clases empezaban a las 8 y media, me acerqué a donde estaban los demás compañeros del intercambio y me puse a hablar con ellos. Estaba hablando con Michael el profesor, cuando me llamaron.
*Llamada telefónica*
Yo - Hola¿?
Alguien - Hola Gemma, soy Robert.
Yo – Ah, hola Robert, que tal estas¿? Cuanto tiempo¿?
Robert - Sí, muy bien. Mira me preguntaba si te apetecería quedar, me ha comentado mi hermana que estás en Londres…
Yo - Sí, estoy aquí pero… es que me voy en pocos días.
Robert - bueno, si quieres te quedas en casa.
Yo - Vale, pero tengo que llamar a mis padres para comentárselo, después te llamo, chao. Te q…te echo de menos.
Robert - Y yo, adiós, hasta después.
*Fin de la llamada*
Puf… Robert se habrá dado cuenta de que casi le digo que todavía le quería¿?, pero que no…
Bueno, Robert es el hermano de Miri, él tiene 20 años. Yo…, bueno él…, bueno, hace un mes salíamos, cortamos después de 4 años juntos. Todo comenzó cuando Miri nos presentó, el me atrajo, ojos marrones, muy guapo, pelo largo como lo tenía Liam en What make you beautiful, pero él de color castaño y estaba…buf… muy bueno. Poco a poco lo empecé a conocer. Quedábamos a escondidas de Miri, no queríamos que ella lo supiera por si acaso se lo tomaba mal. A los 5 meses de conocernos, él ya era alguien muy especial, yo le quería pero no éramos más que amigos hasta que se decidió a decirme que me quería, no mejor manera que una noche en la que me quedaba en su casa supuestamente con Miri y Liza. Él se quedó a dormir en la misma habitación que nosotras, a mi lado. No sé porqué pero tenía miedo, era una noche de tormenta, llovía mucho y había relámpagos. Sus estruendos me asustaban cada vez más. Robert se dio cuenta, me cogió y me llevó hasta  su habitación.
Robert – Gemma, tengo que decirte algo. – dijo algo nervioso.
Yo – dispara.
Robert – Bueno, pues…no me esperaré más.
Me besó. Sus rosados labios se unían con los míos.
Robert – Te quiero Gemma, quieres ser mi novia¿?
Yo – Robert, te quiero, claro que quiero.
Le volví a besar.
Robert – Bueno, volvemos a la habitación con las chicas. Mañana se lo tendremos que decir.
Yo – Sí, vamos.
Me dio otro cálido beso y nos fuimos a la habitación donde estaban mis dos mejores amigas durmiendo.
Nos acostamos juntos, me abrazó y me quedé dormida en su pecho.
Al día siguiente como acordamos se lo dijimos a las chicas.
Se lo tomaron súper bien. Miri estaba la mar de contenta de que Robert y yo estuviéramos juntos.
Bueno, como iba diciendo, hace unas 4 semanas, cortamos. Él se iba a Londres a estudiar y yo… Yo en principio me quedaba en Gran Canaria, pero ahora con lo del intercambio y lo de estar en su misma ciudad, me daba muchas ganas de estar con él.
Llamé a mis padres
*Llamada telefónica*
Yo - Hola mamiiii!!!
Mamá – Hola hija, que tal¿?
Yo – Muy bien, mira me preguntaba si me podía quedar aquí un par de semanas, es que Robert me ha llamado y me a dicho que me quede en su casa. Quiero volver con  él.
Mamá –Vale cariño, por mí no hay problema, se lo preguntaré a tu padre y luego te mando un mensaje.
Yo – Vale, gracias mamá. Te quiero. Chao.
Mamá – Bueno, ahora te mando en mensaje.
*Fin de la llamada*
A los pocos minutos me llegó el mensaje.
Mensaje: Hija, tu padre dice que sí, que te puedes quedar, ten cuidado de lo que haces. Te mandaremos dinero. Te queremos.
No me lo podía creer. Llamé corriendo a Robert.
*Llamada telefónica*
Robert – Si¿?
Yo – Robert, soy yo. Mis padres me dejan.
Robert – Genial. En 3 días te paso a buscar por la casa de Sophie. Tengo muchas ganas de verte. Te… echo de menos.
Los 3 días siguientes se me pasaron muy rápido. Mis padres tuvieron que llamar a Michael para decirles que me daban permiso para quedarme en Londres.
A las 5 había quedado con Robert. Tenía muchas ganas de verle.
Eran las 5 menos diez. Ya me estaba despidiendo de la familia de Sophie. Estaba muy nerviosa. Sin darme cuenta habían llamado a la puerta. Fui a coger mis maletas, pero cuando fui, me di cuenta de que Robert las estaba metiendo en el coche.
Cuando le vi, no pude evitar el lanzarme a sus brazos. Le abracé y le besé. Nuestros labios se juntaron como la primera vez.
Robert – Te quiero.
Yo – Y yo.
Me besó.
Nos subimos al coche, bajé la ventanilla y me despedí con la mano a la familia de Sophie. La echaría muchísimo de menos…

domingo, 14 de abril de 2013

Capítulo 21 - "I love you"


Nos fuimos de allí, ellos aprovecharon para ir ya hacia la discoteca. Nosotros nos dirigimos al coche. Hacía frío, y yo seguía con la americana de Liam. Me daba pena, sabía que tenía frio. Íbamos cogidos de la mano, me frené y le abracé.
Yo – Tienes menos frío¿?
Liam – Sí, gracias. Te quiero.
Nos besamos y seguimos andando hacia el coche. Llegamos y nos montamos.
Liam – Vamos a casa¿? se te ve cansada – dijo sonriéndome
Yo – Sí, vamos.
Estábamos llegando y me quedé dormida. Estaba muy cansada, había sido un día muy largo, con muchas emociones.
Había salido del hospital, habíamos ido al río, Liam me propuso ser su novia, y ahora…ahora supongo que Liam me daría la sorpresa que antes me había anunciado, pero yo estaba demasiado cansada.
Noté como Liam me cogía en brazos y me subía a su casa. Llegamos y me tumbó en su cama y me tapó con una manta. Sentí que salió de la habitación. Al notar su ausencia me desperté.
Vi que me hallaba en su habitación, supuse que él me había cogido y traído aquí. Estaba cansada y tenía frío.
Yo – Liam, donde estás¿? – dije levantándome de la cama.
Liam – Estoy en la cocina.
Yo – Ya estás comiendo otra vez¿? Te pareces a Niall!!! – dije dirigiéndome a la cocina.
Liam – No, estoy bebiendo agua. Buenas eh…- dijo dándose la vuelta, cara a cara conmigo.
Yo – Buenas – dije dándole un beso en el cachete. – déjame algo de agua por favor.
Me sirvió un vaso y nos fuimos al salón. Nos tumbamos abrazados, cara a cara.
Le besé y se levantó.
Liam – Ahora vengo. No te muevas y mires hacia atrás.
Yo – Vale.-Me di la vuelta hacia la tele.
Qué sería lo que me tendría preparado, cuál sería mi sorpresa¿?
 Volvió con una guitarra y se sentó en la pequeña mesa de madera que había entre el sillón y la tele.
Comenzó a cantar Truly Madly Deeply. Me derretía. Su hermosa voz, esa canción… todo era perfecto… terminó y se acercó a mí… Nos besamos. No nos despegábamos…Le tumbé en el sofá, nos besábamos cada vez más y más apasionados…
Yo – Auuuuu!!! – Empecé a llorar, había hecho un mal gesto con la muñeca mala y me dolía muchísimo.
Liam me levantó y nos incorporamos.
Liam – Estás bien, lo siento…
Yo – Sí, pero me duelo mucho. – dije señalando la muñeca rota.
Liam se levantó y se fue hacia la cocina, cuando volvió tenía una cajita de ibuprofenos y un vaso de agua.
Liam – Toma, tómate uno. – dijo mientras me lo daba en la boca.
Me tomé el vaso de agua y noté como poco a poco se me iba quitando un poco el dolor.
Liam se volvió a ir, fue a la cocina a dejar la cajita y el vaso y después se fue a su habitación. A los pocos minutos, volvió con una pequeña cajita de color lila.
Se sentó a mi lado y me dio la cajita.
La abrí y dentro había un colgante con una L, la cogí, era precioso. Era plateado el contorno y el interior era de piedras.
Liam – Esas piedras son Gemas, así tendrás algo que nos identifique tanto a ti como a mí.
Yo – Liam, es…es… precioso. Gracias, te quiero.
Le besé.
Liam – Espera, toma – dijo dándome otra cajita. Esta era más pequeña.
La abrí y era un anillo, parecía de oro, era muy fino, muy bonito…
Liam – Mira lo que pone dentro.
Mire y vi que ponía “I love you Gemma”
Yo – Liam… me encanta, gracias. Te amo. -  le besé. – no me habías dicho que no te habías gastada nada de dinero, ya sabes que opino de eso, pero… me encanta. Te amo. – Le volví a besar.
Liam – Bueno, una pequeña mentirijilla no hace mal a nadie no¿?
Yo – Bueno, depende pero esta vez no.
Le abracé y nos volvimos a acurrucar en el sofá, encendimos la tele y pusimos un DVD, “El diario de Noa”. Me encanta esa película, es tan bonita… Nos pusimos a verla y eran la 1 y media de la mañana. Al rato, me volví para mirar a Liam y vi como mi pequeño se había quedado dormido, estaba tan mono… Me daba tanta pena despertarle, pero había que hacerlo.
Para despertarle rozé mis labios con los suyos, era un tímido beso, cuidadoso, le tenía que despertar para que nos fuéramos a la cama pero no quería hacerlo.
Liam poco a poco fue abriendo los ojos.
Yo - Amor, nos vamos a la cama¿?
Liam -  Sí, vamos.
Apagamos la tele, entramos a su cuarto y nos cambiamos. Me puse un pantalón largo de chándal suelto y una camisa corta de pijama, tenía frío y me dejó una de sus sudaderas. Él se puso un pantalón de pijama largo suelto de cuadros grandes y sin camisa, como hacía frío, nos arropábamos el uno al otro. Nos acostamos y apoyé mi cabeza en su pecho. Me acurruqué en él y mientras me abrazaba.
Yo – Gracias.
Liam – Por qué¿?– dijo sonriéndome
Yo – Por quererme tal y como soy, por cuidarme, por preocuparte por mí, por demostrarme cada segundo el por qué te amo, por estar ahí y por no abandonarme a la primera de cambio.
Le miré y vi como una gran sonrisa salí de sus definidos labios. No me resistí y le besé. Era tan inevitable. Un beso suyo era como acariciar el cielo, estar tan cerca de él como los pájaros en su vuelo, era preciosa esa sensación.
Liam  - Te amo.
Yo – Y yo.
Poco a poco notaba como mis ojos se iban cerrando. Liam me acurrucó y me tapó más con la manta, sentía su calor, me sentía segura a su lado. Nunca me había sentido igual.
Me quedé dormida.