Nos percatamos de que los chicos todavía no habían llegado.
Aproveché el ratito que quedaba para ver si era capaz de
sacarle algo sobre el regalo a Liam.
Yo – Venga, anda…dime qué es…!!! – dije poniendo cara de
cachorrito.
Liam – Gemma, no conseguirás que te lo diga, mis labios
están sellados y cerrados.
Yo – A sí, seguro¿? – dije poniéndole cara desafiante…
Me abalancé sobre él y le besé.
No, no como ustedes os pensáis. Él sabía cómo me gustaba que
me besaran. No a lo te voy a comer toda la boca, sino a lo cariñoso, Poco a
poco…
Nos quedamos unos minutos tranquilos, yo apoyada en su
hombro y él con su cabeza apoyada sobre la mía mientras podía sentir su cálida
mano en mi hombro.
Yo – Sabes que te amo¿?
Liam – Eso¿? No, nunca lo he oído de tu boca. – dijo con
aire algo burlón.
Le mire con cara de enfadada, pero a la vez de extrañada,
sin embargo él me miraba de lo más sonriente…
Yo – Y esa sonrisilla¿?
Liam – Te pones más monas cuando te enfadas…
Me robó un beso, cálido, un beso…
Le abrasé, no sé el porqué, pero necesitaba un abrazo suyo…
me sonó el móvil…dichoso móvil...
Sonó One
way or another, mi politono...
Yo - Es Liza…
*Llamada telefónica*
Yo – Dime Liza…
Liza – Donde estáis¿?
Yo – Aquí, enfrente del restaurante esperándoos. Ustedes¿?
Liza – Estamos dentro, llevamos un buen rato aquí.
Yo – Pensábamos que no habíais llegado, venga vamos ya para
allá.
Liza – Venga, hasta ahora.
Yo – Chao.
*Fin llamada telefónica*
Yo – Liam, ya están todos dentro…
Liam – Venga, vamos. Espera…
Salió por su puerta y fue a abrirme la mía.
Yo – Gracias, eres todo un caballero, todo lo que yo podría
desear. Te quiero.
Le volví a besar… se desgastaría nuestros labios de tanto
besarnos¿?. Pero merecía la pena, llevaba demasiado esperando.
Cerró el coche, me dio la mano y fuimos hacia la entrada del
restaurante.
Entramos y vimos a todos en una gran mesa. Nos sentamos
juntos, pero a la vez quise que Zayn se
pusiera a mi lado.
Harry estaba en un extremo, a su lado Liza, entre Liza y
Niall, Miranda. Por el otro lado de la mesa estábamos Liam, yo y Zayn, y Louis
y Andrea.
Durante la cena estuvimos hablando y riendo todo el rato,
Niall se comió su plato, la mitad del de Liza y la mitad del mío, y SEGUÍA CON
HAMBRE!!!
Pedimos los postres y la cuenta, los chicos no nos dejaron
pagarla…
Salimos y todavía eran las 11. Era muy pronto para ir a la
discoteca, así que decidimos ir al Támesis. Estuvimos en la orilla un buen
rato. Nos sentamos en una parte que había césped. Yo me senté entre las piernas
de Liam, tenía frío pero no le quería decir nada, él me vio tiritar y se quitó
su americana.
Liam – Toma. Póntela.
Yo – Liam, pasarás frío.
Liam – Gemma, por favor, hazme caso y póntela.
Él mismo me la puso por encima, tenía su olor, su perfume. Sentí
como poco a poco me quedaba dormida. Me dolía la muñeca, estos cambios de
temperatura, lo llevo fatal. Él me abrazó, poco a poco, con su abrazo el dolor
iba desapareciendo. Nos quedamos así mientras hablábamos.
Me dio por pasar revisión, Liza y Harry estaban cerca
de nosotros, apoyados en un árbol hablando
y besándose. Louis y Andrea estaban hablando con Zayn, y Miri y Niall…espera,
donde estaban esos locos¿?
Los estuve, pero no los encontraba. Niall se había dejado el
móvil en la chaqueta que había dejado en la orilla antes de irse, por lo que no
se les podía localizar, y Miri, bueno, Miri, como siempre, tenía el móvil apagado…
Harry – Ya son las 12 y estos sin aparecer o qué¿?
Andrea – Mirad, ahí vienen…
Venían cogidos de la mano, pegando brincos, parecía que
estaban sumergidos en el vídeo de One way or another, cuando canta Niall, en la
parte que aparece que están en Ghana…
Yo – Donde estabais¿?
Niall – Tenía que hacer una cosilla y Miranda me acompañó
verdad¿?
Miri – Sep…
Tenía una sonrisa de oreja a oreja que no le cabía en la
boca.
Niall – No Harry, no es lo que tú te piensas…
Harry puso cara de decepción y Liza le propinó un pequeño empujón.
Ya eran las 12 y 10, momento de irnos, yo ya estaba cansada
y tenía ganas de irme a casa.
Louis – Bueno chicos, nos vamos de fiesta¿?
Harry – Sí, venga. – dijo ayudando a liza a levantarse.
Nos levantamos todos, nos sacudimos la hierba que se nos
había quedado pegada y Liam y yo nos despedimos de los chicos.
Me acerqué a Miri.
Yo – Corre, hazme un breve resumen de lo que pasó antes.
Miri – Subimos a London
Eye, sacó la guitarra y me cantó una canción en la que me declaraba su amor, y
después me preguntó que si quería que estuviéramos juntos, que fuéramos novios.
Le dije
que sí y me regaló este colgante de un trébol de plata, que la parte de atrás
pone: 
Dios mio es tan bonito...nunca he llorado tanto con una comedia en serio :'( precioso
ResponderEliminar