*Fin del sueño*
*Narra Gemma*
Me desperté, miré el reloj y eran las 7 de la mañana, me
levanté y coloqué la ropa para ir con Sophie a su instituto.
En realidad me desperté muy confusa. El sueño era tan real…
mi amor por Liam cada vez iba a más y en mis sueños lo podía sentir más que
nunca.
Sophie se preparó y salimos.
Llegamos al instituto y eran las 8 y 25, las clases
empezaban a las 8 y media, me acerqué a donde estaban los demás compañeros del
intercambio y me puse a hablar con ellos. Estaba hablando con Michael el
profesor, cuando me llamaron.
*Llamada telefónica*
Yo - Hola¿?
Alguien - Hola Gemma, soy Robert.
Yo – Ah, hola Robert, que tal estas¿? Cuanto tiempo¿?
Robert - Sí, muy bien. Mira me preguntaba si te apetecería
quedar, me ha comentado mi hermana que estás en Londres…
Yo - Sí, estoy aquí pero… es que me voy en pocos días.
Robert - bueno, si quieres te quedas en casa.
Yo - Vale, pero tengo que llamar a mis padres para comentárselo,
después te llamo, chao. Te q…te echo de menos.
Robert - Y yo, adiós, hasta después.
*Fin de la llamada*
Puf… Robert se habrá dado cuenta de que casi le digo que todavía
le quería¿?, pero que no…
Bueno, Robert es el hermano de Miri, él tiene 20 años. Yo…,
bueno él…, bueno, hace un mes salíamos, cortamos después de 4 años juntos. Todo
comenzó cuando Miri nos presentó, el me atrajo, ojos marrones, muy guapo, pelo
largo como lo tenía Liam en What make you beautiful, pero él de color castaño y
estaba…buf… muy bueno. Poco a poco lo empecé a conocer. Quedábamos a escondidas
de Miri, no queríamos que ella lo supiera por si acaso se lo tomaba mal. A los
5 meses de conocernos, él ya era alguien muy especial, yo le quería pero no éramos
más que amigos hasta que se decidió a decirme que me quería, no mejor manera
que una noche en la que me quedaba en su casa supuestamente con Miri y Liza. Él
se quedó a dormir en la misma habitación que nosotras, a mi lado. No sé porqué
pero tenía miedo, era una noche de tormenta, llovía mucho y había relámpagos. Sus
estruendos me asustaban cada vez más. Robert se dio cuenta, me cogió y me llevó
hasta su habitación.
Robert – Gemma, tengo que decirte algo. – dijo algo
nervioso.
Yo – dispara.
Robert – Bueno, pues…no me esperaré más.
Me besó. Sus rosados labios se unían con los míos.
Robert – Te quiero Gemma, quieres ser mi novia¿?
Yo – Robert, te quiero, claro que quiero.
Le volví a besar.
Robert – Bueno, volvemos a la habitación con las chicas.
Mañana se lo tendremos que decir.
Yo – Sí, vamos.
Me dio otro cálido beso y nos fuimos a la habitación donde
estaban mis dos mejores amigas durmiendo.
Nos acostamos juntos, me abrazó y me quedé dormida en su
pecho.
Al día siguiente como acordamos se lo dijimos a las chicas.
Se lo tomaron súper bien. Miri estaba la mar de contenta de
que Robert y yo estuviéramos juntos.
Bueno, como iba diciendo, hace unas 4 semanas, cortamos. Él se
iba a Londres a estudiar y yo… Yo en principio me quedaba en Gran Canaria, pero
ahora con lo del intercambio y lo de estar en su misma ciudad, me daba muchas
ganas de estar con él.
Llamé a mis padres
*Llamada telefónica*
Yo - Hola mamiiii!!!
Mamá – Hola hija, que tal¿?
Yo – Muy bien, mira me preguntaba si me podía quedar aquí un
par de semanas, es que Robert me ha llamado y me a dicho que me quede en su
casa. Quiero volver con él.
Mamá –Vale cariño, por mí no hay problema, se lo preguntaré
a tu padre y luego te mando un mensaje.
Yo – Vale, gracias mamá. Te quiero. Chao.
Mamá – Bueno, ahora te mando en mensaje.
*Fin de la llamada*
A los pocos minutos me llegó el mensaje.
Mensaje: Hija, tu padre dice que sí, que te puedes quedar,
ten cuidado de lo que haces. Te mandaremos dinero. Te queremos.
No me lo podía creer. Llamé corriendo a Robert.
*Llamada telefónica*
Robert – Si¿?
Yo – Robert, soy yo. Mis padres me dejan.
Robert – Genial. En 3 días te paso a buscar por la casa de Sophie.
Tengo muchas ganas de verte. Te… echo de menos.
Los 3 días siguientes se me pasaron muy rápido. Mis padres
tuvieron que llamar a Michael para decirles que me daban permiso para quedarme
en Londres.
A las 5 había quedado con Robert. Tenía muchas ganas de
verle.
Eran las 5 menos diez. Ya me estaba despidiendo de la familia
de Sophie. Estaba muy nerviosa. Sin darme cuenta habían llamado a la puerta.
Fui a coger mis maletas, pero cuando fui, me di cuenta de que Robert las estaba
metiendo en el coche.
Cuando le vi, no pude evitar el lanzarme a sus brazos. Le abracé
y le besé. Nuestros labios se juntaron como la primera vez.
Robert – Te quiero.
Yo – Y yo.
Me besó.
Nos subimos al coche, bajé la ventanilla y me despedí con la
mano a la familia de Sophie. La echaría muchísimo de menos…
me encanta tu novela esta super interesante,estoy enganchadisima.
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