Robert – Bueno, a donde quieres que vallamos¿?
Yo – Robert, podemos ir a tu casa a dejar las maletas y
después lo que tú quieras.
Robert – Vale, te apetecería ir a ver una peli después¿?
Yo – O pasamos por el videoclub y sacamos Batman la leyenda
renace¿?
Robert – Vale, mejor pasamos por el centro comercial, la
compramos y de paso compramos algo de comer¿?
Yo – Claro, yo la voy a coger y tu lo de comer.
Robert – Vale.
Llegamos al centro comercial, no estaba muy lejos. Llegamos,
nos bajamos y fuimos directamente al hipermercado. Yo fui a los DVDs y Robert a
la comida. Encontré la sección pero no la peli. Pregunté a un dependiente, me
dijo donde estaba, la cogí y fui a buscar a Robert.
Cuando lo encontré lo vi hablando con alguien, no sé quien
era pero su voz y su espalda me sonaba. Cuando me acerqué después de estar un
par de segundos pensando en quien era, el chico con el que hablaba ya se había
marchado.
Me acerqué sigilosamente y le tapé los ojos.
Yo – Quien soy¿? – dije con una voz de pito.
Robert – Mmmm no sé, alguien a quien quiero¿?
Yo – No.
Robert – Entonces eres… mmm no sé… Miri¿?
Yo – No, encerio¿?
Robert – Gemma anda, quítame ya las manos de los ojos.
Se las quité y me besó.
Yo – Quien era¿?
Robert – Nada, un amigo que hacía mucho que no veía. Fuimos
juntos al colegio y al instituto, éramos mejores amigos y ahora, apenas lo puedo
ver, viaja mucho.
Yo – Ah, bueno, que has cogido¿?
Robert – A ver, cogí 2 pizzas, este paquete de papa, y una
botella de Fanta naranja de las grandes, tal y como a ti te gustaba no¿?
Yo – Hay que bien me conoces. Vamos ya a la caja¿?
Robert – Sí, vamos.
Llegamos a la caja, había una vacía y nos fuimos a esa. Pagó
la compra, la metimos en el coche y nos fuimos a su casa.
Aparcó cogió las bolsas, entramos al portal y subimos por
las escaleras. En el segundo piso se paró frente a una puerta, cogió las llaves
que tenía en su bolsillo y abrió.
En cuento abrías, había un hall, en la puerta más cercana
estaba la cocina-comedor-salón. En el pasillo que seguía el hall estaba la
habitación principal, un baño y un pequeño estudio (despacho).
Robert me llevó a la habitación principal.
Robert – Si quieres, deja las cosas aquí – dijo señalándome al
armario. – yo dormiré en el sofá durante el tiempo que te quedes aquí.
Yo – No, no consentiré que duermas en el sofá en tu propia
casa. Yo dormiré en el sofá.
Robert – No, enserio, duerme tu en la cama.
Yo - No, dormiremos
los dos en la cama. Que durmamos juntos no quiere decir que hagamos nada raro.
Robert – Vale, bueno voy a hacer las pizzas y preparar todo.
Robert se fue, yo me quedé en su habitación. Saqué lo
básico, un par de camisas, uno pantalones…
Cuando terminé fui a la cocina. Las pizzas estaban en el
horno, las papas ya las había puesto en un cuenco y había sacado dos vasos y la
Fanta.
Lo puso todo en la mesa del salón. Sacó las pizzas y también
las puso allí. Sacó la película del forro y la puso. Nos pusimos a ver la peli,
comer… cuando ya era tarde, me empecé a quedar dormida. Robert me llevó a la
cama, pero él se volvió al salón.
*Al día siguiente*
Me desperté y Robert no estaba en la cama. Su lado estaba
sin deshacer. Salí de su habitación, fui al baño, me lavé la cara y fui al
salón. Estaba dormido. Se había quedado dormido o a dormir en el sillón. Al
rato se levantó, es tan mono durmiendo…
Preparamos el desayuno, eran las 11, estábamos hablando de
que haríamos esa tarde cuando tocaron el timbre…
No hay comentarios:
Publicar un comentario