Nos fuimos de allí, ellos aprovecharon para ir ya hacia la
discoteca. Nosotros nos dirigimos al coche. Hacía frío, y yo seguía con la
americana de Liam. Me daba pena, sabía que tenía frio. Íbamos cogidos de la
mano, me frené y le abracé.
Yo – Tienes menos frío¿?
Liam – Sí, gracias. Te quiero.
Nos besamos y seguimos andando hacia el coche. Llegamos y
nos montamos.
Liam – Vamos a casa¿? se te ve cansada – dijo sonriéndome
Yo – Sí, vamos.
Estábamos llegando y me quedé dormida. Estaba muy cansada,
había sido un día muy largo, con muchas emociones.
Había salido del hospital, habíamos ido al río, Liam me
propuso ser su novia, y ahora…ahora supongo que Liam me daría la sorpresa que
antes me había anunciado, pero yo estaba demasiado cansada.
Noté como Liam me cogía en brazos y me subía a su casa.
Llegamos y me tumbó en su cama y me tapó con una manta. Sentí que salió de la
habitación. Al notar su ausencia me desperté.
Vi que me hallaba en su habitación, supuse que él me había
cogido y traído aquí. Estaba cansada y tenía frío.
Yo – Liam, donde estás¿? – dije levantándome de la cama.
Liam – Estoy en la cocina.
Yo – Ya estás comiendo otra vez¿? Te pareces a Niall!!! – dije
dirigiéndome a la cocina.
Liam – No, estoy bebiendo agua. Buenas eh…- dijo dándose la
vuelta, cara a cara conmigo.
Yo – Buenas – dije dándole un beso en el cachete. – déjame
algo de agua por favor.
Me sirvió un vaso y nos fuimos al salón. Nos tumbamos
abrazados, cara a cara.
Le besé y se levantó.
Liam – Ahora vengo. No te muevas y mires hacia atrás.
Yo – Vale.-Me di la vuelta hacia la tele.
Qué sería lo que me tendría preparado, cuál sería mi
sorpresa¿?
Volvió con una
guitarra y se sentó en la pequeña mesa de madera que había entre el sillón y la
tele.
Comenzó a
cantar Truly Madly Deeply. Me derretía. Su hermosa voz, esa canción…
todo era perfecto… terminó y se acercó a mí… Nos besamos. No nos
despegábamos…Le tumbé en el sofá, nos besábamos cada vez más y más apasionados…
Yo – Auuuuu!!! – Empecé a llorar, había hecho un mal gesto
con la muñeca mala y me dolía muchísimo.
Liam me levantó y nos incorporamos.
Liam – Estás bien, lo siento…
Yo – Sí, pero me duelo mucho. – dije señalando la muñeca
rota.
Liam se levantó y se fue hacia la cocina, cuando volvió
tenía una cajita de ibuprofenos y un vaso de agua.
Liam – Toma, tómate uno. – dijo mientras me lo daba en la
boca.
Me tomé el vaso de agua y noté como poco a poco se me iba
quitando un poco el dolor.
Liam se volvió a ir, fue a la cocina a dejar la cajita y el
vaso y después se fue a su habitación. A los pocos minutos, volvió con una
pequeña cajita de color lila.
Se sentó a mi lado y me dio la cajita.
La abrí y dentro había un colgante con una L, la cogí, era
precioso. Era plateado el contorno y el interior era de piedras.
Liam – Esas piedras son Gemas, así tendrás algo que nos
identifique tanto a ti como a mí.
Yo – Liam, es…es… precioso. Gracias, te quiero.
Le besé.
Liam – Espera, toma – dijo dándome otra cajita. Esta era más
pequeña.
La abrí y era un anillo, parecía de oro, era muy fino, muy
bonito…
Liam – Mira lo que pone dentro.
Mire y vi que ponía “I love you Gemma”
Yo – Liam… me encanta, gracias. Te amo. - le besé. – no me habías dicho que no te
habías gastada nada de dinero, ya sabes que opino de eso, pero… me encanta. Te
amo. – Le volví a besar.
Liam – Bueno, una pequeña mentirijilla no hace mal a nadie
no¿?
Yo – Bueno, depende pero esta vez no.
Le abracé y nos volvimos a acurrucar en el sofá, encendimos
la tele y pusimos un DVD, “El diario de Noa”. Me encanta esa película, es tan
bonita… Nos pusimos a verla y eran la 1 y media de la mañana. Al rato, me volví
para mirar a Liam y vi como mi pequeño se había quedado dormido, estaba tan
mono… Me daba tanta pena despertarle, pero había que hacerlo.
Para despertarle rozé mis labios con los suyos, era un
tímido beso, cuidadoso, le tenía que despertar para que nos fuéramos a la cama
pero no quería hacerlo.
Liam poco a poco fue abriendo los ojos.
Yo - Amor, nos vamos a la cama¿?
Liam - Sí, vamos.
Apagamos la tele, entramos a su cuarto y nos cambiamos. Me
puse un pantalón largo de chándal suelto y una camisa corta de pijama, tenía
frío y me dejó una de sus sudaderas. Él se puso un pantalón de pijama largo
suelto de cuadros grandes y sin camisa, como hacía frío, nos arropábamos el uno
al otro. Nos acostamos y apoyé mi cabeza en su pecho. Me acurruqué en él y
mientras me abrazaba.
Yo – Gracias.
Liam – Por qué¿?– dijo sonriéndome
Yo – Por quererme tal y como soy, por cuidarme, por
preocuparte por mí, por demostrarme cada segundo el por qué te amo, por estar
ahí y por no abandonarme a la primera de cambio.
Le miré y vi como una gran sonrisa salí de sus definidos
labios. No me resistí y le besé. Era tan inevitable. Un beso suyo era como
acariciar el cielo, estar tan cerca de él como los pájaros en su vuelo, era
preciosa esa sensación.
Liam - Te amo.
Yo – Y yo.
Poco a poco notaba como mis ojos se iban cerrando. Liam me
acurrucó y me tapó más con la manta, sentía su calor, me sentía segura a su
lado. Nunca me había sentido igual.


Yuoos tia, me encanta - lo leido ya 3 veces consecutivas y esas 3 veces he llorado. Me encanta espero que hayan 203165465146 capitulos más.
ResponderEliminarjajajajja gracias, espero q el capitulo de Robert te guste=)
ResponderEliminarAGFAGFAGFAGF* ME ENCANTA !! SOY TU NUEVAA LECTORAAA !!! :D SIGUE ESCRIBIENDO PORQUE ME ENCANTA DE VERDAD !
ResponderEliminar